La emergencia provocada por el terremoto que sacudió el occidente de Colombia continúa generando labores de búsqueda, atención y recuperación en diferentes zonas del país. Las autoridades mantienen desplegados equipos de socorro para atender a las comunidades afectadas y evaluar los daños ocasionados por el fuerte movimiento sísmico.
En Cali, uno de los puntos más afectados, el alcalde Alejandro Eder informó que 88 personas habían sido rescatadas durante las operaciones adelantadas entre estructuras colapsadas. El balance oficial de la ciudad también registraba personas fallecidas, heridas y desaparecidas, mientras los organismos de emergencia continuaban trabajando en diferentes puntos.
La magnitud de la emergencia ha obligado a mantener una operación coordinada entre organismos de socorro, autoridades locales y equipos especializados. En la capital del Valle del Cauca permanecen zonas con edificaciones afectadas y estructuras que requieren evaluaciones técnicas antes de permitir el regreso de sus habitantes.
A nivel nacional, la UNGRD mantiene el seguimiento de los municipios afectados y de las necesidades de las familias damnificadas. El terremoto también provocó daños en viviendas, vías, centros de salud, establecimientos educativos y otros servicios esenciales, lo que ha llevado a las autoridades a concentrar esfuerzos en la atención humanitaria y la recuperación de la infraestructura.
La situación continúa siendo crítica para miles de familias que perdieron sus viviendas o tuvieron que abandonar temporalmente sus hogares. Mientras avanzan las labores de recuperación, las autoridades reiteran el llamado a mantener la calma, seguir las instrucciones oficiales y evitar ingresar a edificaciones que presenten daños estructurales.
La emergencia también ha despertado una amplia respuesta solidaria desde diferentes regiones del país, con ciudadanos y organizaciones que han movilizado alimentos, agua, elementos de aseo y otros suministros para apoyar a las comunidades afectadas.




