Dos hermanos que perdieron a su madre, su abuela y su hermano menor en los dos terremotos del mes de junio en Venezuela y se regresaron a Cali, para repetir, la espantosa pesadilla, en la cual su padre los creyó muertos; el rescate entre los escombros de Salomón, el recién nacido a quien su padre protegió con su cuerpo, la llegada desde México de los Topos Aztecas, para ayudar al rescate de las personas atrapadas y el emotivo salvamento de perros y gatos, son historias de vida que nos reconfortan y nos animan a seguir adelante en estos momentos tan duros por los que atraviesa el país.
Veamos esas historias:
TITULO (RECUADRO)
Se salvaron en Venezuela y en Cali
La historia de los hermanos Winder y Deivi Delfín tiene ribetes de increible. En el doble terremoto de Venezuela, el pasado 24 de junio, perdieron a su madre, a su abuela y a su hermano menor. Con un cuchillo de cocina y una pala, trataron de rescatarlos entre los escombros, pero fue inútil.
Abatidos por el dolor regresaron a Cali para repetir la pesadilla con el terremoto que azotó a gran parte de Colombia, el 10 de agosto. De nuevo se salvaron, puesto que a pesar que el sismo los sorprendió en su casa, ellos alcanzaron a salir. Quien sufrió de nuevo fue su padre Deivid Delfín un peluquero de 44 años, quien salió corriendo de su trabajo buscarlos, pero no lo encontraba.
Delfín contó que, cuando volvió a ver a sus hijos, se conmovió. “Se me salieron las lágrimas y todo, porque me daba miedo lo que viví ya, lo que vivieron mis hijos. No quiero que les pase nada a mis hijos”, dijo.
Pero dentro de todo, se escuchó agradecido de estar vivo. “Pero aquí estamos bien. Nosotros estamos aquí, con vida”. Dos emergencias en menos de dos meses, pero una dejó una tragedia y la otra, afortunadamente, solo un susto.




