Terremoto deja 319 fallecidos, 260 desaparecidos y más de 282.000 afectados en Colombia

El balance más reciente presentado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con corte al 20 de agosto de 2026 a las 6:30 de la mañana, muestra la enorme magnitud de la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia diez días antes. El desastre ha generado graves consecuencias humanas, materiales y de infraestructura en diferentes regiones del país, y la emergencia continúa activa mientras las autoridades avanzan en las labores de rescate, atención y recuperación.De acuerdo con el informe, el terremoto ha afectado a 15 departamentos y 476 municipios. En total, 153.336 familias, equivalentes a 282.709 personas, han sufrido las consecuencias del sismo. Estas cifras muestran que no se trata únicamente de una emergencia localizada, sino de un desastre que ha tenido repercusiones en una parte importante del territorio nacional.Uno de los aspectos más graves del balance es el número de víctimas. Hasta el momento, se reportan 319 personas fallecidas, mientras que 4.506 personas resultaron heridas. Además, 260 personas continúan desaparecidas, lo que significa que las labores de búsqueda y rescate todavía son fundamentales. Por otra parte, los organismos de emergencia han logrado rescatar con vida a 364 personas, demostrando la importancia de las operaciones realizadas después del terremoto.El impacto sobre las viviendas también ha sido muy fuerte. El informe señala que 163.492 viviendas resultaron averiadas, mientras que 31.461 viviendas quedaron completamente destruidas. Esto significa que miles de familias no solo enfrentan la pérdida de sus pertenencias, sino también la necesidad de encontrar un lugar seguro donde vivir y recibir ayuda para reconstruir sus hogares. A las viviendas destruidas se suman 302 edificios que colapsaron, aumentando los riesgos para las comunidades y dificultando las labores de recuperación.La emergencia también ha afectado lugares esenciales para la vida cotidiana de la población. Según el balance, 348 centros de salud sufrieron algún tipo de afectación, lo que representa una dificultad adicional para atender a las personas heridas y garantizar los servicios médicos. También resultaron afectados 3.483 centros educativos, interrumpiendo las actividades escolares de miles de estudiantes. Además, 4.996 centros comunitarios presentan daños, lo que puede dificultar la organización y atención de las comunidades afectadas.Otro de los grandes problemas está relacionado con la infraestructura vial y los servicios públicos. La UNGRD reportó daños o afectaciones en 449 vías, situación que puede dificultar el traslado de ayuda, alimentos, medicamentos y equipos de rescate hacia las zonas afectadas. También fueron afectados 112 acueductos, lo que puede generar problemas para garantizar el acceso al agua potable. A esto se suman daños en 68 puentes vehiculares y 14 puentes peatonales, además de 5 aeropuertos, afectaciones que complican todavía más la comunicación y el transporte entre diferentes regiones.El terremoto también tuvo consecuencias sobre los animales. De acuerdo con el balance, 1.044 animales fueron rescatados, mientras que 1.731 resultaron afectados. Esta información demuestra que la emergencia no solamente ha tenido consecuencias para las personas y las estructuras, sino también para los animales que se encontraban en las zonas afectadas.En general, el balance evidencia que la emergencia todavía está lejos de terminar. Aunque han transcurrido varios días desde el terremoto, continúan las labores de búsqueda de personas desaparecidas, atención a los heridos, rescate, asistencia a las familias damnificadas y evaluación de los daños. Al mismo tiempo, las autoridades deberán enfrentar una etapa de recuperación que incluirá la reconstrucción de viviendas, vías, puentes, centros de salud, escuelas y otros espacios esenciales.En conclusión, el terremoto de magnitud 7,4 dejó una grave crisis humanitaria y de infraestructura en Colombia. Las 319 personas fallecidas, las 260 desaparecidas, las 4.506 heridas y las más de 282.000 personas afectadas reflejan la dimensión de la tragedia. Los daños en más de 163.000 viviendas, junto con las afectaciones a hospitales, colegios, vías, acueductos y puentes, muestran que la recuperación será un proceso largo y complejo. El balance de la UNGRD deja claro que, aunque las labores de emergencia continúan, el país también tendrá que concentrarse en atender a las familias afectadas y reconstruir las zonas que sufrieron mayores daños.

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