
Colombia enfrenta las consecuencias del fuerte terremoto registrado el lunes 10 de agosto, cuyo epicentro estuvo ubicado en inmediaciones de San José del Palmar, Chocó. El movimiento telúrico alcanzó una magnitud de 7,4 y tuvo una profundidad aproximada de 103 kilómetros.
Durante las horas posteriores se reportaron numerosas réplicas y afectaciones en diferentes regiones del país. Las autoridades mantienen activados los protocolos de emergencia para atender a las comunidades que resultaron afectadas.
Chocó, Valle del Cauca y otras zonas del occidente colombiano concentran buena parte de las labores de atención y rescate. Los organismos de socorro continúan realizando inspecciones para establecer el estado de viviendas, vías, hospitales y demás infraestructura.
La situación también generó preocupación entre miles de ciudadanos, quienes permanecen atentos a las recomendaciones de las autoridades ante la posibilidad de nuevos movimientos sísmicos.
El Gobierno y los organismos de emergencia avanzan en la consolidación de un balance nacional de daños y víctimas mientras continúan las labores de búsqueda y asistencia humanitaria.




