Más de 1.600 personas han fallecido en Birmania en el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió la región el viernes y que también afectó a la vecina Tailandia, según un nuevo balance oficial de las últimas horas.
El violento sismo, con epicentro en la ciudad birmana de Sagaing, ocurrió el viernes en la mañana seguido pocos minutos después de una réplica de magnitud 6,4, luego revisada a 6,7 al alza.
Las autoridades declararon estado de emergencia en las seis regiones más afectadas. El temblor fue muy intenso porque ocurrió a poca profundidad y se sintió con fuerza a 1.000 kilómetros del epicentro, en Bangkok, la capital de Tailandia.
En Birmania, el último balance oficial es de 1.644 fallecidos y 3.408 heridos, dijo junta militar gobernante, la mayoría en la ciudad de Mandalay y las zonas aledañas.
En esta ciudad de más de 1,7 millones de habitantes más de 90 personas podrían estar atrapadas entre las ruinas de un edificio residencial de doce pisos, según la Cruz Roja, ademas el cierre del aeropuerto de Mandalay podría complicar las operaciones de rescate en un país donde la guerra ha diezmado el sistema de salud y los militares en el poder están aislados del resto del mundo.
El terremoto ha destruido el 70 % de Sagaing, una de las dos ciudades más cercanas al epicentro, según la Cruz Roja de Birmania. «El daño es realmente enorme», dice Afrhill Rances, directora de comunicación para Asia-Pacífico de la Federación Internacional, e indica que sus socios de Cruz Roja Birmania afirmaron hoy que «el 70 % de Sagaing está destruido». El municipio de Sagaing se encuentra a unos 17 kilómetros del epicentro del sismo.
Polémicas acusaciones
El relator especial de la ONU sobre derechos humanos para Birmania, Thomas Andrews, ha advertido de que la junta militar que gobierna el país tiene antecedentes de uso de la ayuda humanitaria como arma impidiendo su llegada a zonas controladas por las milicias democráticas opositoras, lo que podría repetirse tras el terremoto del viernes que ha costado la vida al menos a 1.644 personas, según el último balance oficial.
«La respuesta de la junta militar al ciclón ‘Mocha’ y al tifón ‘Yagi’ demuestra su voluntad de utilizar como arma la ayuda humanitaria en medio de desastres naturales», ha apuntado en su cuenta en X.
Siguen las replicas
Las réplicas tras el terremoto y el daño que supuso a infraestructura clave y a las telecomunicaciones, agravan la situación en el país dos días después del impacto del fuerte sismo, que según el último recuento ha dejado más de 1.600 muertos. Uno de los lugares más afectados, según fuentes sobre el terreno y agencias de la ONU, es la ciudad de Mandalay, la segunda mayor de Birmania con alrededor de 1,5 millones de habitantes, cuyo aeropuerto permanece cerrado y carreteras y puentes cercanos dañados, lo que dificulta el acceso a la antigua capital birmana. Se prevé que sea uno de los lugares más perjudicados
Afectados
Cerca de 20 millones de personas en Myanmar resultaron afectadas de distintas maneras por el devastador terremoto, según un reporte de la Organización de Naciones Unidas (ONU). El coordinador humanitario de Naciones Unidas en Birmania, Marcoluigi Corsi, dijo en el informe que 20 millones de personas, que representan un tercio de la población, sufren ahora las consecuencias del sismo en un país que ya atravesaba una profunda crisis política y económica desde el golpe militar de 2021.
Entre los daños documentados hasta ahora hay 1.690 casas, 670 monasterios, 60 escuelas y tres puentes importantes que colapsaron total o parcialmente. A esto se suman las grietas registradas en universidades, hospitales y carreteras, lo que ha dejado estos sitios como lugares inseguros y ha obligado a la evacuación de millones de personas a espacios abiertos o algunos albergues.
Alerta de tsunami en Tonga
El Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico levantó ayer una alerta de tsunami tras un terremoto de magnitud 7,1 cerca de Tonga, país insular del Pacífico. «Según los datos disponibles, la amenaza de tsunami causada por este terremoto ha concluido», indica el portal de alertas del organismo.
El organismo tomó la decisión tras registrarse olas de entre 0,01 y 0,05 metros por encima del nivel del mar, mientras previamente advertía de la llegada de olas de hasta un metro.
«Podrían producirse fluctuaciones menores en el nivel del mar en algunas zonas costeras cerca del terremoto durante las próximas horas», subraya el centro en su mensaje final.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, sigla en inglés), que registra la actividad sísmica en todo el mundo, indicó que el temblor sucedió a las 01:18 de la madrugada del lunes y localizó el temblor a una profundidad de 10 kilómetros bajo el lecho marino.
La sacudida se registró unos 90 kilómetros al sureste de la ciudad de Pangai, con unos 2.000 habitantes, y en el noreste de Nuku’alofa, la capital y con unas 27.600 personas la ciudad más poblada del país.
Tonga se encuentra en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas del planeta con mayor actividad sísmica y donde se producen a diario temblores de diferente intensidad.

