La Terminal Terrestre de Pasajeros de Ipiales anunció la suspensión del despacho regular de vehículos hacia Pasto debido al bloqueo que se mantiene en la Vía Panamericana, en el sector de El Pedregal, situación que ha afectado la movilidad entre Ipiales y la capital del departamento de Nariño.
La medida fue adoptada ante las dificultades para garantizar el tránsito de los buses y la seguridad de los pasajeros que se desplazan por este corredor vial.
La gerente de la terminal, Jennifer Lorena García, explicó que durante la noche del martes se realizaron algunos traslados de pasajeros de manera intermitente hasta el punto del bloqueo; sin embargo, la situación obligó a activar un plan de contingencia para atender la emergencia.
Ante el incremento de viajeros varados, la terminal habilitó jornadas de ayuda humanitaria para más de 300 personas que permanecen en las instalaciones a la espera de poder continuar su viaje.
En estas acciones participan entidades como el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y la Policía Nacional, que brindan acompañamiento y apoyo a los pasajeros afectados por la situación.
Colapso
La gerente hizo un llamado a la comunidad ipialeña para evitar viajar en los próximos días, debido a que la terminal se encuentra colapsada por pasajeros provenientes del centro del país que no han podido continuar su desplazamiento hacia el sur.
Según explicó García, algunas personas optan por trasladarse hasta el punto del bloqueo, donde deben caminar entre tres y cuatro kilómetros para encontrar transporte al otro lado de la vía; no obstante, esta decisión queda bajo responsabilidad de cada viajero.
Aunque se ha planteado la posibilidad de utilizar rutas alternas por el municipio de Guaitarilla, las empresas de transporte no han autorizado estos recorridos debido a la incertidumbre sobre el estado de esas carreteras y las condiciones de seguridad.
En condiciones normales, desde la terminal de Ipiales se movilizan alrededor de 600 vehículos diarios hacia diferentes destinos del país; sin embargo, durante la jornada del martes apenas la mitad de la flota logró operar debido a las restricciones en la vía.
Para este miércoles la operación se redujo aún más, ya que solo cerca del cinco por ciento de los vehículos ha podido salir a prestar servicio desde la terminal.
El bloqueo se mantiene por parte de comunidades provenientes de los municipios de La Llanada y Samaniego, quienes aseguran que no levantarán la protesta hasta que el Gobierno departamental y el Gobierno nacional instalen una mesa de diálogo.
Según los manifestantes, la movilización busca llamar la atención sobre el estado de una vía que, de acuerdo con sus denuncias, debía estar pavimentada, pero fue dejada inconclusa. Jennifer Lorena García, gerente




