n una escalada militar sin precedentes, la administración de Donald Trump ha lanzado una serie de ataques aéreos contra la isla de Jarg, la terminal petrolera más importante de Irán. Según reportes del Pentágono, se han golpeado más de 90 objetivos militares. El clima de guerra ha provocado que la embajada estadounidense en Bagdad fuera atacada con misiles y que la Casa Blanca ofrezca una recompensa de 10 millones de dólares por información que lleve a la captura del líder supremo iraní. La situación ha puesto en alerta máxima a las bolsas de valores y al mercado energético global.



