En plena campaña presidencial de 2026 en Colombia, la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, denunció haber sido víctima de amenazas de muerte que encendieron las alarmas en el país y reavivaron el debate sobre la seguridad de los aspirantes políticos. Frente a estos hechos, la dirigente fue contundente: “no vamos a parar”, asegurando que continuará con su aspiración a la Casa de Nariño pese a las intimidaciones.
📌 El origen de las amenazas
Las amenazas salieron a la luz luego de que circulara en redes sociales una imagen con estética fúnebre que simulaba el fallecimiento de la candidata. En la publicación aparecía una fotografía en blanco y negro acompañada de una corona mortuoria con el mensaje “descanse en paz”, lo que generó preocupación inmediata en distintos sectores políticos y sociales.
El hecho fue denunciado públicamente por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien alertó sobre la gravedad del mensaje y pidió garantías para la seguridad de la candidata.
A estas intimidaciones se sumaron actos vandálicos contra una sede de campaña en Bucaramanga, donde aparecieron grafitis con mensajes agresivos contra su movimiento político.
🗣️ La respuesta de Paloma Valencia
Tras conocerse las amenazas, Valencia reaccionó públicamente rechazando cualquier forma de violencia política. En su pronunciamiento, aseguró que estos hechos buscan intimidar y condicionar el debate democrático, pero dejó claro que no cederá ante la presión.
“Seguimos adelante por una Colombia sin miedo”, afirmó, reiterando que su campaña continuará enfocada en temas de seguridad y orden público.
La candidata también agradeció el respaldo de sus simpatizantes y enfatizó que su proyecto político no se detendrá, pese al clima de tensión.
🏛️ Reacciones del Gobierno y otros sectores
Desde el Gobierno nacional, el ministro del Interior, Armando Benedetti, rechazó los hechos y anunció el refuerzo de las medidas de seguridad para la candidata. Además, aseguró que se están garantizando condiciones equitativas para todos los aspirantes, especialmente en medio del actual contexto electoral.
Las amenazas también generaron rechazo desde distintas corrientes políticas. Incluso sectores contrarios ideológicamente condenaron lo ocurrido y pidieron que se respete la vida y la integridad de todos los candidatos.
⚠️ Un contexto electoral marcado por la polarización
El episodio ocurre en medio de una campaña presidencial altamente polarizada, donde Valencia figura como una de las principales representantes de la derecha colombiana. Su contienda se desarrolla en un escenario de fuertes tensiones políticas, especialmente frente a figuras como Iván Cepeda, con quien ha protagonizado duros enfrentamientos en el Congreso.
Analistas han advertido que este tipo de amenazas reflejan un deterioro del clima democrático y el aumento del discurso de odio en redes sociales, lo que podría afectar el desarrollo normal de las elecciones.
🔎 Violencia política: una alerta para la democracia
El caso de Valencia reabre una preocupación histórica en Colombia: la violencia contra líderes políticos y sociales. Aunque el país ha avanzado en materia democrática, este tipo de hechos evidencian que persisten riesgos para quienes participan en la vida pública.
La candidata insistió en que la respuesta no debe ser el miedo, sino el fortalecimiento de las instituciones y la participación ciudadana.



