Tecnología, educación y familia

En nuestros días es muy difícil ir en contra de todo lo que la tecnología nos presenta y que nuestros hijos tienen al alcance de sus manos, sobre todo ahora, … Leer más

P. Narciso Obando.

En nuestros días es muy difícil ir en contra de todo lo que la tecnología nos presenta y que nuestros hijos tienen al alcance de sus manos, sobre todo ahora, que muchas actividades se realizan digitalmente. Es por eso que es mejor dejar de verla como nuestro peor enemigo, sino lograr hacer de la tecnología nuestra mejor aliada y amiga.

Es común que las cuestiones referentes a la tecnología se nos hagan muy difíciles. Pero es necesario que nos armemos de valor y nos adentremos en este nuevo mundo. Así podremos ver todas las opciones que tenemos para nuestros hijos. Hay muchas marcas y muchos modelos de dispositivos para lograr nuestros objetivos.

Para ello, busquemos aplicaciones educativas: Dependiendo la plataforma que utilice el dispositivo que tengas a mano, hay muchas aplicaciones que son divertidas y a la vez educativas.

Encontraremos para nuestros hijos aplicaciones que jugando les ayudan a practicar las tablas de multiplicar, la formación de enunciados, a perfeccionar la ortografía y hasta les ayudan a aprender álgebra y cálculo mental; todo por medio del juego. Es increíble todo lo que se puede encontrar: Diccionarios y muchas aplicaciones que ayudan y apoyan a los estudiantes en sus trabajos escolares.

Es cierto que la tecnología es absorbente y puede provocar adicción, por lo que debemos poner un determinado tiempo para usarla. Si se usa para hacer tareas o trabajos de la escuela o colegio, una hora es suficiente. Para juegos y diversión, aunque sea educativa, una hora es lo correcto. Con esto tendremos dos horas de tecnología al día.

Como todo en la vida, el uso de la tecnología debe estar regulado. Debe haber horarios y condiciones de uso. Así nuestros hijos sabrán que no es a libre demanda. Y esto los mantendrá protegidos. Por ejemplo: Para que puedan usar sus dispositivos deben haber cumplido con sus deberes de la casa, estar bañados y arreglados.

Otra regla es, que no pueden llevar sus dispositivos a la alcoba a la hora de dormir, porque en lugar de hacerlo se ponen a jugar. Cada familia es diferente, pero podemos revisar y poner las reglas que nos ayuden más.

En el uso de la tecnología, tenemos también algunas cosas en contra como son: El uso de internet ilimitado, donde nuestros hijos se pueden encontrar con cosas inapropiadas para su edad. Es por eso que debemos estar al pendiente y poner los candados de seguridad que creamos convenientes para la edad de nuestros hijos.

Nosotros decidimos que nuestros hijos no pueden entrar a internet libremente, así que les bloqueamos la función del internet y sólo la pueden usar si les ponemos una clave, por lo que necesariamente nos enteramos de lo que van a hacer. Además, tienen tiempo límite. También se puede imponer la regla de que no pueden utilizar sus dispositivos para juegos violentos o que impliquen peleas, ya que muchas personas cuando los juegan, sus interacciones sociales pueden volverse agresivas.

¿Quién dijo que la tecnología no puede estar al servicio de la educación de nuestros hijos?

Por: Narciso Obando López, Pbro.

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