El Banco de la República decidió mantener sin cambios la tasa de interés en su más reciente reunión, ubicándola alrededor del 12,25%, una medida que busca dar estabilidad a la economía mientras continúa el control de la inflación.
La decisión responde a señales mixtas en el comportamiento económico del país. Aunque la inflación ha mostrado una tendencia a la baja, aún se mantiene por encima de la meta, por lo que el emisor optó por actuar con cautela antes de iniciar nuevos recortes.
Para los ciudadanos, esto significa que los créditos (como vivienda, consumo y tarjetas) no tendrán reducciones inmediatas en sus tasas, pero tampoco aumentarán en el corto plazo. En el caso del ahorro, las tasas de rentabilidad también se mantendrán relativamente estables.
Expertos consideran que si la inflación sigue bajando en los próximos meses, el Banco podría empezar a reducir gradualmente las tasas hacia el segundo semestre de 2026, lo que impulsaría el consumo y la inversión.


