Los colombianos que tienen tarjetas de crédito o créditos de libre inversión reciben este miércoles 4 de marzo una noticia que impactará directamente sus finanzas personales: la Superintendencia Financiera de Colombia certificó que la tasa de usura para el mes de marzo de 2026 subió a 25,52 por ciento efectivo anual, frente al 25,19 por ciento que estuvo vigente durante febrero. Este indicador, conocido popularmente como tasa de usura, es el máximo que pueden cobrar los establecimientos de crédito por préstamos de consumo y ordinarios, incluyendo los intereses de las tarjetas de crédito cuando el titular no paga el saldo total al corte mensual.
El incremento, aunque puede parecer pequeño en términos porcentuales, tiene consecuencias concretas para los hogares endeudados. Una persona que tiene una deuda de 5 millones de pesos en su tarjeta de crédito al máximo de la tasa de usura pagará en intereses durante marzo alrededor de 100.000 pesos más de lo que hubiera pagado con la tasa de febrero, solo por efecto del ajuste. Multiplicado por las decenas de millones de colombianos que tienen saldos rotantes en sus tarjetas, el impacto agregado en la economía de los hogares es significativo. Los asesores financieros recomiendan que cualquier persona con deudas en tarjetas de crédito revise este mes sus extractos con especial atención para entender cuánto está pagando en intereses.
La tasa de usura la calcula mensualmente la Superintendencia Financiera con base en el promedio certificado de las tasas de interés cobradas por los establecimientos de crédito en sus operaciones de crédito de consumo y ordinario. El aumento de marzo responde principalmente a la presión inflacionaria que ha generado el conflicto en Medio Oriente sobre los mercados financieros internacionales, que se tradujo en un alza de las tasas de referencia que guían el costo del dinero en el mercado colombiano. La tasa de intervención del Banco de la República, que es el instrumento con el que la autoridad monetaria controla la inflación, se mantiene en niveles que el mercado ha comenzado a descontar como estables pero con sesgo al alza si la inflación se reactiva por el choque energético.
Más allá de las tarjetas, la tasa de usura también delimita el costo máximo del crédito de consumo ordinario, que incluye préstamos de libre inversión, créditos para compra de electrodomésticos, muebles y financiación de estudios. Los colombianos que están considerando solicitar un crédito de consumo en las próximas semanas deben tener en cuenta que el piso del mercado para este tipo de operaciones se ha movido al alza y que es fundamental comparar entre diferentes entidades financieras antes de firmar cualquier documento. La diferencia entre las tasas que ofrecen distintas entidades puede ser de varios puntos porcentuales, lo que en el largo plazo representa millones de pesos de diferencia en el costo total del crédito.
El contexto macroeconómico que rodea este ajuste en la tasa de usura es complejo. Por un lado, la guerra en Irán está ejerciendo presión al alza sobre el dólar y el petróleo, dos variables que históricamente alimentan la inflación en Colombia. Por el otro, el Banco de la República había logrado reducir la inflación en los últimos meses, con proyecciones que apuntaban a que podría cerrar 2026 por debajo del 5 por ciento. Sin embargo, el choque externo que representa el conflicto en Medio Oriente podría alterar ese escenario positivo y obligar a la autoridad monetaria a ser más cautelosa en su política de reducción de tasas durante los próximos meses.
Para los colombianos que tienen créditos con tasas variable, el mensaje es claro: este no es el momento de relajarse con el seguimiento a sus obligaciones financieras. Los expertos recomiendan aprovechar cualquier ingreso extraordinario para reducir saldos de deudas de alto costo, especialmente tarjetas de crédito y créditos rotativos, que son los instrumentos más sensibles a los cambios en la tasa de usura. También sugieren revisar la posibilidad de consolidar múltiples deudas pequeñas en un solo crédito de menor tasa si el banco o la cooperativa de ahorro ofrece esa alternativa, y resistir la tentación de incrementar el consumo con tarjeta en un período de incertidumbre económica global.
La Superintendencia Financiera actualiza la tasa de usura mensualmente y la publica en su sitio web oficial superfinanciera.gov.co. Los consumidores que crean que una entidad financiera los está cobrando por encima de la tasa máxima legal tienen el derecho y la obligación de denunciarlo ante esta entidad, ya que cobrar intereses por encima de la usura es una práctica ilegal en Colombia que puede ser sancionada con multas y medidas administrativas. En un entorno de tasas altas y volatilidad global como el que se vive este mes de marzo, la educación financiera y la vigilancia activa de las condiciones de los contratos de crédito son las mejores herramientas que tiene un colombiano para proteger su economía familiar.




