El intencionado derribo este miércoles de un avión ruso que llevaba 65 prisioneros ucranianos para su intercambio y 9 miembros del personal aeronáutico, previo acuerdo con las autoridades militares de ese país que conocían la ruta, hace pensar que existe un deseo de causar terror incluso asesinando a sus propios soldados por Zelensky, similar a lo que ocurre con Israel.
Esto se relaciona con las élites occidentales que ahora ya no pueden adquirir o robar riqueza de las colonias y lo único que les queda es crear día tras día nuevos conflictos armados para engrosar las arcas de las transnacionales de la guerra, independiente que mueran sus ciudadanos, ajenos, niños o bebés.
Para ello ya están haciendo propaganda mediática que Rusia invadirá toda Europa este año, o el próximo, o los siguientes, o en el 2044, aunque lo fundamental es armar a las naciones para defenderse de la próxima ocupación.
Esta histeria macabra es la responsable de la crisis en Ucrania desde 2014 y ahora del genocidio en Gaza, pese a que también se desea vincular a China a raíz de las elecciones en Taiwán con el triunfo de un candidato que desea la separación de China y cuyo 40% lo hizo triunfar, ocultando que la mayoría desea seguir siendo parte de la nación y civilización oriental antiquísima.
La prensa comienza a ser cada día más agresiva informando de la venta de armas a esta isla por parte de Estados Unidos, de una nueva comisión que renovará votos por la defensa, de poner a disposición la ayuda militar si hay signos de conflicto y, en últimas, de desatar una guerra para defender los intereses de los taiwaneses como parte de la lucha por la libertad, aunque sea con la ocupación de Palestina o el envío al paredón de la juventud ucraniana por negarse a ser carne de cañón para defender a la OTAN que no tiene ninguna vinculación con los eslavos.
¡Qué la maldad congénita de las élites no logre su cometido!

