Sustitución de cultivos avanza en Roberto Payán con producción panelera y apuesta comunitaria por economías legales

Durante un recorrido por la zona, el Gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar Jaramillo, evidenció los avances de un modelo productivo que pretende reemplazar economías ilegales por sistemas agrícolas sostenibles, construidos desde las comunidades. La transformación productiva en este territorio se sustenta en el trabajo campesino, el arraigo territorial y la generación de ingresos legales.

“Hoy las comunidades están demostrando que sí es posible transitar hacia economías legales. Aquí ya hay más de 300 hectáreas en producción y el objetivo es llegar a 1.000 entre caña y cacao. Esto reduce cultivos ilícitos, también corta cadenas de ilegalidad y abre oportunidades reales para la gente”, afirmó el mandatario.

El proceso, impulsado como iniciativa comunitaria como en el ámbito de los diálogos de paz, ha permitido disminuir la presión de los cultivos ilícitos en la zona y generar condiciones de mayor estabilidad social. Sin embargo, los actores del territorio coinciden en que el siguiente paso es garantizar condiciones de sostenibilidad económica.

“Las comunidades dieron el primer paso: sustituir. Ahora se necesita inversión y, sobre todo, comercialización. Si no logramos vender el producto, este esfuerzo no se sostiene. La panela que se produce aquí tiene que llegar a mercados nacionales e internacionales”, señaló, Andrés Allende, vocero de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.

Desde las organizaciones locales se plantea además la necesidad de escalar hacia procesos de transformación productiva en el territorio, que permitan generar valor agregado y evitar la intermediación. La instalación de plantas de procesamiento de cacao y derivados, así como la consolidación de economías tradicionales que permitan afianzar un modelo económico propio.

El impacto del proceso se refleja en la vida cotidiana de las comunidades. La recuperación de la tranquilidad ha permitido reactivar la educación y el tejido social en zonas históricamente afectadas por el conflicto.

“Hoy los niños pueden estudiar, los docentes pueden llegar al municipio y las familias viven con mayor tranquilidad. Antes la preocupación era la violencia; hoy hablamos de proyectos productivos y de futuro”, expresó Diana Montealegre, docente de la Institución Educativa Policarpa en la Laguna de Chimbuza.

La sustitución de cultivos en Roberto Payán se configura como una experiencia real de construcción de paz desde los territorios, que requiere articulación entre el Gobierno Nacional, la cooperación internacional y las instituciones regionales para consolidar su sostenibilidad. Con estos avances, Nariño posiciona un modelo de transición productiva que evidencia que la paz también se construye desde la economía, el trabajo comunitario y la dignificación del campo.

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