Dos hombres fueron detenidos en Ciudad de México por su presunta participación en un esquema de fraude relacionado con el examen de ingreso a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), una de las instituciones educativas más importantes del país.
Los detenidos, identificados como Edgar “N” y David “N”, serían operadores de una academia de preparación. Según las investigaciones, habrían cobrado dinero a aspirantes para presentar el examen en su lugar y suplantar sus identidades durante la evaluación virtual.
El examen se realizó por primera vez de manera virtual entre mayo y junio de 2026. Los aspirantes debían mantener encendidos la cámara y el micrófono durante toda la prueba, además de utilizar sistemas de vigilancia y programas diseñados para impedir el acceso a otras aplicaciones.
A pesar de estas medidas de seguridad, las autoridades detectaron irregularidades. La UNAM identificó coincidencias en los datos de conexión de nueve exámenes y proporcionó esa información a la Fiscalía de Ciudad de México para iniciar una investigación.
Las sospechas también aumentaron debido a los resultados obtenidos por los aspirantes. En la primera prueba, el porcentaje de estudiantes que superó los 100 aciertos de un total de 120 fue considerablemente mayor que en años anteriores. Esta situación generó alertas sobre posibles irregularidades en el proceso.
De acuerdo con la investigación, los presuntos responsables habrían utilizado las instalaciones y equipos de una academia para realizar las pruebas en lugar de los estudiantes. También se investiga si otras personas participaron en el esquema y si pudo existir colaboración de instructores.
La Fiscalía realizó cuatro cateos relacionados con la investigación y aseguró diferentes dispositivos de almacenamiento que serán analizados para determinar el alcance del supuesto fraude. Los dos detenidos quedaron a disposición de las autoridades judiciales.
El escándalo llevó a la UNAM a repetir el proceso de evaluación para miles de aspirantes. La universidad busca garantizar que los resultados sean confiables y que todos los estudiantes tengan las mismas condiciones para competir por un cupo.
Las investigaciones continúan abiertas y las autoridades buscan determinar cuántas personas pudieron estar involucradas. El caso también ha generado un debate sobre la seguridad de los exámenes virtuales y los desafíos que enfrentan las universidades para evitar fraudes en procesos de admisión masivos.




