El Superintendente Nacional de Salud, Daniel Quintero, junto al Instituto Departamental de Salud de Nariño, realizó una jornada de inspección directa en las principales instalaciones de gestores farmacéuticos de la región para escuchar a los usuarios y evaluar las barreras que afectan la entrega oportuna de tratamientos. Tras constatar deficiencias en operadores como Medic, la autoridad dictó directrices de cumplimiento obligatorio con cronogramas estrictos.
La Nueva EPS y su operador farmacéutico tienen un plazo de treinta días para estabilizar la distribución de insumos; de no cumplirse, la EPS deberá sustituir a su proveedor actual. Para los casos más críticos detectados, el Superintendente ordenó un plan de choque de ejecución inmediata y dispuso resolver en máximo 48 horas las solicitudes de ciudadanos que reportaron demoras acumuladas.
La intervención también incluyó una mesa de concertación para analizar la situación financiera de los hospitales públicos. La directora del IDSN, Ana Belén Arteaga, alertó sobre la cartera que adeudan las EPS: supera los 2.1 billones de pesos con la red hospitalaria y 52 mil millones con gestores farmacéuticos. La funcionaria solicitó a Supersalud revisar estas deudas que comprometen la sostenibilidad financiera y la prestación de servicios en el departamento.
Como resultado del encuentro se establecieron compromisos para avanzar en la regularización de pagos. Se acordó que durante la próxima semana Asmet Salud y Emssanar deben presentar avances significativos frente al cumplimiento de los porcentajes institucionales requeridos. La Supersalud reiteró que estas medidas buscan garantizar el derecho fundamental a la salud de la población vulnerable y asegurar el flujo de recursos a la red pública hospitalaria de Nariño.



