El sufrimiento como un sentimiento propio de la especie humana, puede ser en ocasiones dolor físico, angustia emocional, social o espiritual que lleva a la persona a sentirse triste, asustada, deprimida, ansiosa o sola. Este fenómeno ha sido común tanto en tiempos pasados como en el presente.
En ese estado también la gente se vuelve incapaz de enfrentar a los cambios que le suceden en la vida cotidiana, o aquellos causados por una enfermedad como el cáncer. Estos pacientes tienen problemas para el conocimiento del diagnóstico, los síntomas o el tratamiento. Allí es necesario y obra de manera eficaz, el profesional de la sicología.
Existen personas a quienes les resulta difícil disfrutar y sentir placer en la vida, es más parecen verse atraídas por el dolor, de lo cual podría decirse que tienen adicción al sufrimiento, aunque esto resulta ser un tema amplio y complejo.-En general conciben las relaciones de parejas, con los hijos, con el trabajo, o con el entorno, como un camino tortuoso y lleno de sufrimiento. Y lo que es más raro todavía, para ellos el concepto de felicidad y placer lo encuentran en el dolor y la resignación.-
Pueden haber muchas razones que justifican este tipo de comportamientos como las religiosas, culturales o familiares como formas de amor y de entrega absoluta. Aquí no hay que olvidar que nuestra religión en cierta medida elogia el sacrificio y el sufrimiento como una forma de vida, pero en muchos casos, observamos una deficiente autoestima que desde una posición de inferioridad, lleva a considerarse lo propio, o lo que uno piensa, frente al resto.-
Sobre esta cruel manía la historia de la iglesia católica está tejida por innumerables relatos de mártires que por amor a Dios y a la humanidad aceptaron y se sometieron al sacrificio final. Por eso honra la memoria de muchos santos que fueron víctimas de torturas y de maltratos como San Esteban que fue el primero en recibir la corona del martirio. Fue lapidado por proclamar la fe. Santa Lucía de Siracusa defensora de la fe sometida a la tortura por un maleante.-San Sebastián quien luego de sobrevivir a la ejecución por flechas, fue apaleado hasta su muerte.
Decía un artista mejicano el otro día, que él se convirtió en un adicto al sufrimiento y lo manifestó con toda la franqueza que llegó a un estado en que le hacía falta el sufrimiento, sensación que muchos seguramente no la comparten, pero que puede darse en los seres humanos.-Pues en la sociedad actual se sufre por:salud, amor, dinero, poder, deporte, trabajo,etc.
¨Pero con todo, si intenta asomarse algún síntoma de esto, hay que sacudirnos y pedir a Dios que nos ilumine y nos guie.-

