Financiar compras sigue siendo una decisión costosa
Las tarjetas de crédito continúan siendo una de las herramientas financieras más utilizadas por los colombianos.
Sin embargo, mantener saldos pendientes puede resultar mucho más caro de lo esperado.
En julio, la tasa de usura certificada en Colombia se mantuvo en 28,79 % efectivo anual, lo que significa que el costo del crédito sigue en niveles elevados para quienes financian sus compras.
Pagar solo la cuota mínima puede salir muy caro
Muchos usuarios creen que cumplir con el pago mínimo es suficiente para mantener sanas sus finanzas.
Aunque evita caer en mora, esa práctica hace que la deuda se extienda durante más tiempo.
Como consecuencia, una mayor parte del dinero termina destinándose al pago de intereses y no al capital.
Cinco señales de alerta
Si se identifica con alguna de estas situaciones, podría estar pagando demasiado por su crédito:
- Utiliza la tarjeta para cubrir gastos básicos cada mes.
- Solo puede pagar la cuota mínima.
- Tiene varias compras diferidas al mismo tiempo.
- Solicita avances en efectivo con frecuencia.
- Necesita una tarjeta para pagar otra deuda.
Los expertos recomiendan actuar antes de que el endeudamiento afecte la estabilidad financiera.
Las tasas seguirán marcando el bolsillo
El Banco de la República mantiene una política monetaria restrictiva para controlar la inflación, con una tasa de referencia del 12 %. Ese entorno mantiene elevado el costo del financiamiento para hogares y empresas.
Esto significa que los créditos de consumo, las tarjetas y otros préstamos podrían seguir siendo costosos durante los próximos meses.
¿Cómo reducir el impacto?
Los especialistas recomiendan priorizar el pago de las deudas con mayor interés.
También aconsejan evitar financiar compras pequeñas a muchas cuotas y revisar periódicamente las condiciones ofrecidas por las entidades financieras.
Organizar un presupuesto mensual y reducir las compras impulsivas puede marcar una diferencia importante en el costo final del crédito.
El crédito sigue siendo útil, pero debe utilizarse con prudencia
Una tarjeta de crédito puede facilitar compras y ofrecer beneficios.
No obstante, cuando se convierte en la principal fuente de financiamiento, el riesgo de sobreendeudamiento aumenta.
En un entorno de tasas elevadas, cada decisión financiera cuenta y administrar el crédito con responsabilidad puede evitar problemas económicos en el futuro.


