El 23 de junio de 1991, el mundo conoció a Sonic the Hedgehog, un erizo azul que desde entonces ha corrido directo al corazón de millones. Creado por Sega como respuesta al éxito de Mario, Sonic se convirtió en una figura emblemática de la industria de los videojuegos. Hoy, en su aniversario 34, su legado sigue más vivo que nunca.

Un personaje nacido para competir
Sonic no fue fruto del azar. Sega buscaba desesperadamente una mascota para rivalizar con la popularidad de Mario. Tras numerosos diseños descartados, el equipo japonés dio con la imagen perfecta: un erizo veloz, desafiante y con una actitud fresca. El resultado fue un personaje carismático que rápidamente trascendió las consolas.
Un hito técnico y cultural
El primer juego de Sonic, lanzado para la Sega Genesis, fue una proeza tecnológica. Su desarrollo implicó la creación de nuevas técnicas para lograr una jugabilidad fluida a alta velocidad, algo innovador en su época. La fórmula fue un éxito inmediato, marcando el inicio de una franquicia que acumula más de 90 títulos.
Sonic, más allá del videojuego
A lo largo de los años, Sonic se expandió a otros medios: series animadas, cómics y, más recientemente, películas que revitalizaron su popularidad. Con Sonic Racing: Crossworlds en el horizonte y una sólida base de seguidores, el erizo continúa adaptándose a nuevas audiencias sin perder su esencia.
Una generación tras otra
Sonic no solo resiste el paso del tiempo: lo desafía. Ya no es solo un ícono noventero, sino una figura intergeneracional que representa velocidad, energía y optimismo. A los 34 años, el erizo azul sigue corriendo con fuerza.
