En medio de la intensa controversia generada en redes sociales y medios digitales tras la difusión del documental «Colombia: Fábrica de niños trans», la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas emitió un contundente pronunciamiento oficial. La entidad gremial, que agrupa a las principales organizaciones médicas del país, ratificó que en el territorio nacional no se llevan a cabo procedimientos quirúrgicos de reafirmación de género en menores de edad.
El comunicado institucional, dado a conocer el pasado 18 de septiembre, enfatiza que, con base en la evidencia clínica acumulada y la práctica asistencial avalada por los especialistas del sector salud, la atención médica a niños, niñas y adolescentes con identidades de género diversas se rige bajo estrictos protocolos de acompañamiento y protección a la infancia.
La polémica se desencadenó tras la publicación del material audiovisual producido por el creador de contenido mexicano Samuel Adrián. En la pieza digital se cuestionan los programas de salud integral y se menciona directamente al reconocido endocrinólogo pediatra Mario Angulo, excolaborador de la Fundación Valle del Lili en Cali.
Frente a las acusaciones e interpretaciones que circularon en la opinión pública, el especialista aclaró de manera detallada las fases del modelo asistencial:
- Acompañamiento interdisciplinario: La ruta de atención médica primaria prioriza el apoyo psicológico, psiquiátrico, pediátrico y familiar para evaluar de forma integral el desarrollo del paciente.
- Evaluación gradual según la edad: Durante la infancia y la adolescencia se contemplan alternativas clínicas no definitivas de seguimiento al desarrollo corporal, evaluando cada caso bajo rigurosos criterios éticos.
- Límite de edad para cirugías: Las intervenciones quirúrgicas de afirmación de género están categóricamente restringidas y solo se consideran una vez que la persona ha alcanzado la mayoría de edad legal (18 años en Colombia).
La Asociación Colombiana de Sociedades Científicas hizo un enfático llamado a la ciudadanía, los creadores de contenido y los actores políticos para abordar la atención en salud de la niñez con máxima responsabilidad, evitando desinformaciones o estigmatizaciones que pongan en riesgo la dignidad humana de los pacientes y sus familias.
El gremio médico concluyó que cualquier discusión en torno a las políticas sanitarias infantiles debe cimentarse en la evidencia técnico-científica disponible, respetando la praxis ética de los profesionales de la medicina en el país.



