Los Philadelphia 76ers protagonizaron una de las gestas más impactantes de los Playoffs de la NBA 2026 al derrotar 109-100 a los Boston Celtics en el Juego 7, disputado en el TD Garden. El equipo visitante no solo se llevó la victoria en una de las canchas más exigentes de la liga, sino que además completó una remontada que parecía improbable tras estar abajo 3-1 en la serie. Con carácter, intensidad y ejecución en los momentos decisivos, Filadelfia cambió la narrativa de la eliminatoria y dejó en el camino a un rival histórico.
Joel Embiid asumió el liderazgo desde el inicio y marcó el ritmo del partido con una actuación dominante. El camerunés sumó 34 puntos, 12 rebotes y seis asistencias, imponiendo condiciones en ambos lados de la cancha. Tyrese Maxey lo acompañó con una presentación brillante: anotó 30 puntos, capturó 11 rebotes y repartió siete asistencias, mostrando personalidad en los momentos de mayor presión. VJ Edgecombe también dejó su huella con 23 unidades y cinco triples que resultaron determinantes.
Remontada que rompe la lógica
Filadelfia no solo ganó un partido decisivo; reescribió el guion de la serie. Tras caer en tres de los primeros cuatro juegos, el equipo reaccionó con tres victorias consecutivas que evidenciaron ajustes tácticos y fortaleza mental. La presión cambió de lado y los Sixers aprovecharon cada error de Boston, que no logró sostener la ventaja inicial. Este tipo de remontadas sigue siendo poco común en la NBA, lo que eleva aún más el mérito del conjunto dirigido con determinación y enfoque competitivo.
Boston llegó condicionado al duelo definitivo por la ausencia de Jayson Tatum, quien no jugó debido a molestias en la rodilla izquierda. Jaylen Brown respondió con 33 puntos y Derrick White aportó 26, pero el equipo nunca encontró consistencia en defensa durante los tramos clave. Los Celtics intentaron reaccionar en el último cuarto y recortaron la diferencia, aunque nunca lograron tomar el control del marcador.
Cierre con autoridad
En los minutos finales, Filadelfia mostró mayor claridad y ejecución. Maxey y Embiid resolvieron cada posesión con inteligencia, mientras el equipo sostuvo la ventaja con defensa sólida y control del ritmo. La victoria no solo asegura el paso a la siguiente ronda, también envía un mensaje contundente al resto de la Conferencia Este. Los 76ers llegan fortalecidos, con confianza y con la convicción de que pueden competir contra cualquier rival.
Boston, por su parte, cierra una temporada de 56-26 con una eliminación inesperada. La serie deja lecciones claras sobre manejo de ventajas y profundidad de plantilla en momentos críticos. Filadelfia, en cambio, avanza con impulso y se instala como protagonista en la lucha por el título.




