La Alcaldía de Manizales y la Unidad de Gestión del Riesgo (UGR) mantienen el fortalecimiento del Sistema de Alerta Temprana de Manizales, una de las principales herramientas con las que cuenta la ciudad para vigilar las condiciones que pueden generar deslizamientos, inundaciones y otros eventos asociados con las lluvias.
El proceso combina tecnología, monitoreo permanente, análisis técnico y participación de las comunidades. El objetivo es que la información sobre el comportamiento de las lluvias, los cauces y las condiciones del terreno pueda convertirse en decisiones preventivas antes de que una emergencia alcance mayores proporciones.
En marzo de 2026, la UGR informó ante el Concejo de Manizales que uno de los principales objetivos para ese año era continuar fortaleciendo el Sistema de Alerta Temprana y avanzar hacia una cobertura del 100 % tanto en las zonas urbanas como rurales, incluidos los corregimientos del municipio.
Una ciudad expuesta a movimientos en masa
La importancia de este sistema está relacionada directamente con las características geográficas de Manizales.
La capital de Caldas está asentada sobre un territorio montañoso, con numerosas laderas y pendientes pronunciadas. Durante los periodos de lluvias, el agua puede aumentar la saturación del suelo y modificar las condiciones de estabilidad de determinados terrenos.
Por esta razón, las precipitaciones no se analizan únicamente como un fenómeno meteorológico. Para las autoridades de gestión del riesgo, su intensidad, duración y acumulación también son indicadores que pueden ayudar a identificar escenarios de amenaza.
El seguimiento de estas variables permite establecer cuándo es necesario aumentar la vigilancia, realizar inspecciones en sectores determinados o activar procedimientos de respuesta.
En julio de 2024, por ejemplo, la UGR reportó que varias estaciones habían superado los 200 milímetros acumulados de lluvia y realizó un despliegue operativo para verificar el estado de laderas y sistemas de drenaje.
¿Cómo funciona el Sistema de Alerta Temprana de Manizales?
El sistema no depende de un único dispositivo. Se trata de una red de instrumentos y procedimientos que recopilan información del territorio y permiten analizarla para apoyar las decisiones de las autoridades.
Según información de la Alcaldía, el sistema desarrollado con participación de la Universidad Nacional de Colombia cuenta con estaciones meteorológicas e hidrometeorológicas, dispositivos de alerta sonora, instrumentos para observar los niveles de las quebradas y equipos destinados a mantener las comunicaciones durante una emergencia.
La plataforma actual de la Alcaldía reporta una red de 88 estaciones en tiempo real, que integra información procedente de sensores automáticos, redes comunitarias y entidades aliadas. Los datos de precipitación y niveles de los ríos pueden registrarse cada cinco minutos y son procesados para apoyar la identificación de amenazas.
Entre los fenómenos que hacen parte de la vigilancia se encuentran los movimientos en masa, las inundaciones súbitas y los sismos, además del seguimiento relacionado con posibles lahares provenientes del volcán Nevado del Ruiz en la cuenca del río Chinchiná.
Las laderas son uno de los principales focos de vigilancia
Uno de los aspectos más importantes del sistema es el seguimiento de las condiciones que pueden favorecer los movimientos en masa.
Cuando se presentan lluvias persistentes, el agua puede infiltrarse en el terreno y aumentar la humedad y saturación del suelo. Dependiendo de las características geológicas, topográficas y de drenaje de cada sector, esto puede contribuir a generar condiciones de inestabilidad.
Por ello, el monitoreo de las lluvias se complementa con observaciones sobre el comportamiento de las laderas.
La UGR ha señalado que la información obtenida por las estaciones permite identificar sectores que requieren una vigilancia especial. Cuando determinados indicadores alcanzan niveles establecidos por el sistema, las autoridades pueden aumentar las inspecciones y activar las acciones correspondientes.
En 2024, por ejemplo, el sistema permitió identificar estaciones que habían alcanzado niveles de alerta por acumulación de precipitaciones. Posteriormente se realizaron verificaciones sobre las laderas y los drenajes en los sectores comprometidos.
Las alertas también están relacionadas con las quebradas
El riesgo en Manizales no se limita a los deslizamientos.
Las crecientes súbitas de quebradas y ríos también representan una amenaza durante episodios de lluvias intensas. Por esta razón, el sistema incluye instrumentos para conocer el comportamiento de diferentes fuentes hídricas.
La Alcaldía señala que el SAT contempla el seguimiento de las quebradas El Guamo, Manizales y Olivares, así como del río Chinchiná.
En junio de 2024, la UGR, la Universidad Nacional y el Cuerpo Oficial de Bomberos realizaron una revisión de los sistemas de alerta instalados en puntos estratégicos. El recorrido incluyó las quebradas Manizales, Olivares y El Guamo, con el propósito de verificar el estado de las alarmas y de los equipos utilizados para apoyar la prevención de inundaciones súbitas.
Las sirenas cumplen una función clave
La tecnología de medición necesita un mecanismo para que la información llegue a las personas que podrían estar expuestas.
Por eso, el sistema cuenta con alarmas sonoras instaladas en diferentes sectores de la ciudad. Estos dispositivos pueden servir para comunicar una situación de alerta a las comunidades ubicadas en zonas determinadas.
La Alcaldía informó en 2024 que Manizales contaba con 13 estaciones de alarmas sonoras distribuidas entre áreas urbanas y rurales. Posteriormente, el sistema continuó ampliándose y, para octubre de 2025, la Administración reportaba 18 estaciones de alerta sonora, además de 25 estaciones meteorológicas, 35 hidrometeorológicas, cinco miras limnimétricas y cinco repetidoras.
Esto muestra que el SAT no consiste únicamente en instalar una sirena. Detrás de una eventual activación existe una cadena de medición, análisis, comunicación y respuesta.
El Centro de Monitoreo concentra la información
Otro componente fundamental es el Centro de Monitoreo para la Gestión del Riesgo.
Desde allí se integran diferentes fuentes de información para que las autoridades puedan observar las condiciones del territorio y reaccionar ante cambios que puedan representar una amenaza.
La plataforma de la Alcaldía explica que los registros de las estaciones llegan en tiempo real y que la información es procesada con indicadores técnicos relacionados con inundaciones y movimientos en masa. Según el nivel de amenaza identificado, pueden establecerse protocolos de actuación y utilizarse tanto canales digitales como sirenas instaladas en el territorio.
El sistema también contempla la participación de ciudadanos capacitados como Vigías Climáticos, quienes hacen parte de las redes comunitarias de observación. La plataforma municipal reporta actualmente 12 estaciones administradas directamente por ciudadanos capacitados.
La comunidad también forma parte de la prevención
El fortalecimiento del Sistema de Alerta Temprana no depende únicamente de equipos y sensores.
En junio de 2026, la Unidad de Gestión del Riesgo comenzó un ciclo de capacitación dirigido a líderes comunitarios y representantes de las Juntas de Acción Comunal y ediles de la comuna La Fuente.
Durante estas jornadas se explicó el funcionamiento de los Sistemas de Alerta Temprana y se capacitó a los participantes para consultar información sobre las condiciones hidrometeorológicas y de vulnerabilidad de sus sectores.
La estrategia también contempla recorridos en territorio para identificar puntos críticos, amenazas y posibles soluciones. En este trabajo participan diferentes entidades y programas, entre ellos Guardianas de la Ladera, Aguas de Manizales, la Secretaría de Medio Ambiente, la Secretaría del Interior y la Secretaría de Infraestructura.
El propósito es que la información técnica no permanezca exclusivamente en las instituciones, sino que pueda ser comprendida y utilizada por quienes viven en las zonas expuestas.
El fortalecimiento también incluye obras de mitigación
El monitoreo es solo una parte de la estrategia de reducción del riesgo.
Durante 2025, la Administración Municipal informó que ejecutó 40 obras de mitigación en diferentes sectores de Manizales y realizó mantenimiento de cerca de 500 obras de estabilidad mediante el programa Guardianas de la Ladera.
Estas intervenciones buscan reducir las condiciones físicas que pueden favorecer emergencias. Entre las acciones de prevención se encuentran el mantenimiento de estructuras de estabilidad, el manejo de aguas y el cuidado de las laderas.
La combinación entre obras físicas y sistemas de monitoreo permite abordar el riesgo desde diferentes frentes: reducir las condiciones que pueden generar una emergencia y, al mismo tiempo, detectar cambios que requieran una respuesta.
Un sistema construido durante varios años
El actual Sistema de Alerta Temprana de Manizales es resultado de un proceso que se ha desarrollado durante años con participación de instituciones académicas y entidades públicas.
La Universidad Nacional de Colombia, sede Manizales, ha tenido un papel importante en el desarrollo del sistema. Investigaciones de la institución han trabajado en redes de sensores para monitorear variables como la precipitación y los niveles de los cauces, con el propósito de generar información útil para la prevención de inundaciones y deslizamientos.
La relación entre la Alcaldía, la UGR, el Cuerpo Oficial de Bomberos y la Universidad Nacional ha permitido integrar conocimientos de ingeniería, hidrología, monitoreo ambiental y gestión del riesgo.
En 2023, la propia Alcaldía informó que el convenio con la Universidad Nacional para fortalecer el Centro de Monitoreo para la Gestión del Riesgo había representado una inversión de aproximadamente 1.000 millones de pesos.
La experiencia de Manizales también ha sido estudiada
El modelo de la ciudad ha despertado interés en otras regiones debido a la combinación entre monitoreo tecnológico, gestión institucional y participación comunitaria.
En 2023, representantes de entidades de Risaralda visitaron Manizales para conocer el funcionamiento del Centro de Monitoreo y del Sistema de Alertas Tempranas con el propósito de recoger experiencias para desarrollar iniciativas similares en ese departamento.
Además, investigadores han estudiado específicamente el caso de Manizales para analizar cómo pueden integrarse los sistemas oficiales de alerta con mecanismos comunitarios de prevención, particularmente alrededor de la cuenca del río o quebrada Manizales.
Esto refleja que la gestión del riesgo en la ciudad no se limita a la respuesta cuando ocurre una emergencia, sino que incluye investigación, generación de conocimiento, monitoreo y preparación.
El balance de 2025 y el reto para 2026
Uno de los datos destacados por la Administración Municipal es que durante 2025 no se registraron personas fallecidas por movimientos en masa en Manizales. La Alcaldía relacionó este resultado con las acciones de prevención, las obras de mitigación, el mantenimiento de infraestructura y el fortalecimiento del sistema de monitoreo.
Sin embargo, este resultado no significa que el riesgo haya desaparecido.
Precisamente por las características geográficas de Manizales y por la variabilidad de las condiciones meteorológicas, la vigilancia debe mantenerse de manera permanente.
En marzo de 2026, la UGR recordó que una disminución temporal de las precipitaciones no significaba el final de la temporada de lluvias. La entidad señaló que, de acuerdo con información del IDEAM, marzo y abril tenían previsto un aumento de las precipitaciones en el territorio nacional, coincidiendo con una época históricamente lluviosa para Manizales.
En ese contexto, la Administración planteó como uno de sus objetivos para 2026 seguir fortaleciendo el SAT y avanzar hacia una cobertura del 100 % en las zonas urbanas y rurales del municipio.
¿Qué debe hacer la ciudadanía ante una alerta?
Las autoridades también consideran indispensable la participación de los habitantes.
Entre las recomendaciones entregadas por la UGR se encuentran evitar arrojar residuos en laderas, canales, cunetas, alcantarillas, ríos y quebradas; mantener limpios los sistemas de drenaje de las viviendas; observar posibles cambios en las condiciones de las laderas y reportar oportunamente situaciones que puedan representar peligro.
En caso de emergencia, el Cuerpo Oficial de Bomberos de Manizales dispone de la línea 119, reportada por la Administración como canal de atención durante las 24 horas.
También es importante que las personas que viven en sectores expuestos conozcan previamente las rutas de evacuación y sepan cómo actuar cuando se active una alarma.
Tecnología, información y prevención
El fortalecimiento del Sistema de Alerta Temprana de Manizales representa una estrategia que combina varios elementos: estaciones de medición, análisis de datos, monitoreo de laderas y fuentes hídricas, alarmas sonoras, comunicaciones, organismos de socorro, instituciones académicas y participación comunitaria.
La principal función de un sistema de estas características no es evitar que llueva o que ocurra un movimiento del terreno, sino detectar condiciones de amenaza con suficiente anticipación para facilitar decisiones preventivas y una respuesta organizada.
Para una ciudad construida sobre un territorio de fuertes pendientes y expuesta a temporadas de lluvia, disponer de información actualizada sobre el comportamiento del terreno y del agua constituye una herramienta fundamental dentro de la gestión del riesgo.
El reto para Manizales durante 2026 es continuar ampliando esa cobertura, mantener operativos los equipos y lograr que la información llegue efectivamente a las comunidades que pueden verse afectadas. La meta planteada por la Unidad de Gestión del Riesgo de alcanzar cobertura total en las áreas urbanas y rurales muestra que el siguiente paso no consiste solamente en incorporar más tecnología, sino también en garantizar que los habitantes sepan interpretar las alertas y actuar cuando sea necesario.




