Este lunes 8 de julio, tres sismos de magnitudes 4,7, 5,6 y 4,8 sacudieron gran parte de Guatemala y El Salvador, provocando múltiples daños materiales y dejando al menos siete personas soterradas. Las autoridades reportaron que, hasta el momento, no se registran víctimas mortales.
El primer temblor, de magnitud 4,7, se produjo a las 15:11 (hora local) con epicentro en Amatitlán, a unos 20 kilómetros al sur de Ciudad de Guatemala. Media hora después ocurrió el segundo, de magnitud 5,6, y posteriormente se registró un tercero de 4,8 en Alotenango, cerca de la turística ciudad de Antigua Guatemala. Todos los movimientos fueron superficiales, a 10 km de profundidad, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Personas atrapadas y daños materiales
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, informó que al menos siete personas quedaron soterradas tras el colapso de estructuras en tres poblados al suroeste de la capital. De ellas, dos ya fueron rescatadas con vida y trasladadas a centros hospitalarios, mientras los equipos de socorro continúan con las labores para liberar a una familia conformada por tres adultos y dos menores.
Entre las zonas más afectadas se encuentran Amatitlán y Antigua Guatemala, donde se reportaron grietas en viviendas, caída de rocas en carreteras y evacuaciones preventivas en edificios de la capital guatemalteca.
Como medida de precaución, el Gobierno suspendió las clases y la jornada laboral para este miércoles en los departamentos de Guatemala, Escuintla y Sacatepéquez.
Actividad sísmica continúa
El Instituto Nacional de Sismología de Guatemala (Insivumeh) indicó que se han registrado más de 35 réplicas de menor magnitud. Los sismos también se sintieron levemente en la capital de El Salvador, aunque sin reportes significativos de daños.
Centroamérica es una región altamente sísmica debido a la interacción entre las placas tectónicas de Cocos y Caribe, así como a la presencia de fallas geológicas locales.
Las autoridades mantienen vigilancia activa ante posibles réplicas y recomiendan a la población seguir los protocolos de emergencia establecidos.

