El síndrome del gato solitario es un comportamiento que puede presentarse en felinos domésticos cuando experimentan falta de estímulos, compañía o interacción social, tanto con humanos como con otros animales. Aunque los gatos son conocidos por su independencia, también necesitan atención, juego y afecto para mantener su bienestar emocional.
Según expertos en comportamiento animal, este síndrome se manifiesta a través de cambios en la conducta, como el aislamiento, el exceso de sueño, la falta de apetito, el acicalamiento compulsivo o la agresividad repentina. En algunos casos, los gatos también pueden desarrollar comportamientos destructivos o maullidos constantes como forma de expresar su malestar.
El artículo de El Espectador explica que factores como largos periodos de soledad, ausencia de juegos o ambientes poco estimulantes
El mensaje principal es que los gatos, pese a su fama de independientes, también requieren atención emocional y vínculos afectivos para desarrollarse plenamente y evitar problemas de conducta o depresión.

