Sin Cepeda y sin Petro: la izquierda se desangra rumbo a las elecciones de 2026

Bogotá, 7 de febrero de 2026 — El presidente de Colombia, Gustavo Petro, encendió nuevamente la arena política este fin de semana al arremeter contra el Consejo Nacional Electoral (CNE) y anunciar que no participará en la consulta interpartidista del próximo 8 de marzo, en la que el exsenador Roy Barreras busca consolidarse como opción de la izquierda hacia las elecciones presidenciales de 2026.

La disputa se enmarca en una fuerte controversia política tras la decisión del CNE de excluir al senador e histórico líder de izquierda Iván Cepeda de la consulta denominada Frente por la Vida. Esa consulta, que originalmente iba a reunir a los principales aspirantes del progresismo para dirimir quién representaría a ese sector en la primera vuelta presidencial, perdió uno de sus principales contendientes luego de que el organismo considerara que su participación contravenía la ley electoral.

Petro denuncia “arbitrariedad” del CNE

Petro ha sido enfático en sus críticas. A través de sus redes sociales y en comunicaciones públicas, el jefe de Estado calificó la decisión del CNE de “arbitrariedad inmensa” y acusó al organismo de actuar en contra de la ley y la Constitución, además de poner en entredicho la legitimidad del proceso electoral.

“El CNE no ha respondido ni a la ley ni a la Constitución… no se puede tomar decisiones con magistrados y jueces con conflicto de interés interesados en destruir el progresismo…”, sostuvo el mandatario, agregando que el tarjetón de la consulta está “manchado de trampa, delito y exclusión antidemocrática”.

En respuesta, el director de Inspección y Vigilancia del CNE ha defendido las decisiones adoptadas por la entidad, recordando que sus funciones se ejercen “totalmente acordes a la Constitución y a la ley”, y que las decisiones quedan sujetas a acciones judiciales por parte de los afectados.

La consulta del 8 de marzo y el caso Cepeda

La consulta del Frente por la Vida, prevista para el 8 de marzo, surgió como un mecanismo para que el progresismo consensuara una candidatura fuerte hacia la primera vuelta de las elecciones presidenciales el 31 de mayo de 2026. Sin embargo, la decisión del CNE de negar la participación de Cepeda —quien ya había ganado una consulta presidencial el 26 de octubre de 2025— implicó un fuerte golpe político al sector oficialista.

La exclusión desencadenó múltiples reacciones dentro del oficialismo. Algunos, como el exsenador Gustavo Bolívar, han señalado que insistir en la consulta sin Cepeda no representa el proyecto político petrolista, y que Petro no respaldaba ese mecanismo.

Roy Barreras sigue adelante (pero con fracturas)

A pesar de las tensiones, Roy Barreras confirmó que seguirá adelante con la consulta, defendiendo su postulación como opción moderada y extendiendo incluso la idea de que Petro podría acompañarlo como fórmula vicepresidencial, aunque legalmente no exista impedimento.

No obstante, la fractura en el progresismo es palpable: otros aspirantes como Camilo Romero y Juan Fernando Cristo han renunciado a participar, argumentando que la consulta perdiendo a Cepeda como actor clave carece de sentido político.

Petro: abstención como protesta

Frente a este escenario, Petro anunció que no solicitará el tarjetón de las consultas interpartidistas y que su voto el 8 de marzo se limitará exclusivamente a las listas al Senado y Cámara de Representantes, en señal de protesta por lo que él considera una manipulación del proceso democrático.

“Yo no voy a votar la consulta; voy a votar por cambiar el Congreso que hace las leyes. En primera vuelta, volveré a votar”, dijo en su mensaje difundido públicamente.

¿Qué está en juego?

La tensión entre el Ejecutivo y el organismo electoral llega en un momento crucial del calendario democrático colombiano, con la carrera presidencial en pleno desarrollo, consultas interpartidistas simultáneas y decisiones que reconfiguran alianzas y estrategias políticas. La disputa representa no solo un conflicto de figuras, sino también una discusión más profunda sobre la legitimidad del árbitro electoral, la unidad del progresismo y las reglas de juego de la democracia colombiana en 2026.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest