El cantante Silvestre Dángond, conocido por su trayectoria en la música vallenata, llamó la atención recientemente al anunciar que está incursionando en un negocio completamente distinto a su carrera artística: la venta de huevos. La revelación se produjo en una entrevista donde el artista explicó cómo encontró en esta actividad una oportunidad comercial y personal.
Según Dángond, la iniciativa nació como un proyecto familiar con el que busca diversificar sus fuentes de ingreso y apoyar la economía de su entorno, más allá del espectáculo y los escenarios. Resaltó que la venta de huevos —producto básico en la canasta familiar— le permite conectar con las necesidades del día a día de la gente y explorar una faceta empresarial diferente a la que está acostumbrado.
El artista detalló que el negocio está enfocado en ofrecer productos de calidad a precios competitivos, y que ha contado con la colaboración de varios miembros de su familia para gestionarlo. Además, destacó que esta actividad le ha permitido aprender sobre temas de logística, comercialización y atención al cliente, lecciones que considera valiosas tanto a nivel personal como profesional.
La combinación de una carrera musical consolidada y una iniciativa empresarial alejada del entretenimiento ha generado curiosidad entre sus seguidores y en redes sociales, donde muchos han elogiado su versatilidad y su capacidad para emprender nuevos retos.
Con esta apuesta, Silvestre Dángond demuestra que artistas de alto perfil también pueden incursionar con éxito en negocios comunes, reafirmando la idea de que la diversificación —más allá de la fama— puede ser una estrategia válida para consolidar estabilidad y crecimiento económico a largo plazo.

