Una grave alerta ambiental sacude al territorio tras una visita técnica realizada en el páramo de Merchán, donde autoridades evidenciaron actividades agrícolas en plena zona protegida, poniendo en riesgo directo las fuentes hídricas que abastecen a varias comunidades. La situación ha generado preocupación tanto en entidades ambientales como en la población, al tratarse de un ecosistema estratégico fundamental para la regulación del agua.
Durante la inspección, funcionarios de la CAR encontraron cultivos de papa sembrados a menos de 100 metros de nacimientos de agua, e incluso casos extremos a tan solo tres metros de estas fuentes. Este hallazgo encendió las alarmas de manera inmediata, ya que el uso de fertilizantes, pesticidas y otros insumos agrícolas podría contaminar de forma directa e irreversible el agua que consumen habitantes de sectores como Saboyá y municipios cercanos.
El problema no es menor. Los páramos cumplen una función vital como fábricas naturales de agua, captando, almacenando y distribuyendo este recurso a lo largo de diferentes cuencas. La intervención humana en estas zonas no solo afecta el equilibrio ambiental, sino que también compromete la seguridad hídrica de miles de personas que dependen de estos nacimientos.
Expertos advierten que cualquier filtración de químicos hacia las fuentes puede generar consecuencias graves a corto y largo plazo, desde la contaminación del agua potable hasta afectaciones en la salud pública, incluyendo enfermedades gastrointestinales y daños más complejos derivados de la exposición a sustancias tóxicas.
La comunidad ha manifestado su preocupación ante este panorama, señalando que el páramo, por su importancia ecológica, debería estar completamente protegido de este tipo de prácticas. Sin embargo, las evidencias encontradas dejan en claro que las actividades agrícolas continúan avanzando en zonas sensibles, muchas veces por falta de control o desconocimiento de la normativa ambiental.
Ante esta situación, la CAR anunció que intensificará las acciones de vigilancia y control, además de iniciar los procesos sancionatorios correspondientes contra quienes estén incumpliendo la ley. Asimismo, reiteró el llamado a la ciudadanía y a los productores para adoptar prácticas sostenibles y proteger el agua, un recurso vital que hoy enfrenta una amenaza creciente en esta región.




