Senegal se despide del Mundial 2026 con el corazón roto tras estar a 45 minutos de la historia
Los Leones de la Teranga cerraron su participación en el torneo de la manera más cruel que puede existir en el fútbol: dominando el partido, ganando 2-0 y viendo cómo todo se derrumbó en los últimos minutos y el tiempo extra ante Bélgica. Habib Diarra e Ismaila Sarr habían construido una ventaja que parecía suficiente para sellar el pase a octavos y silenciar a los que dudaban de esta generación africana, pero Lukaku y Tielemans destruyeron ese sueño en cuestión de minutos con una frialdad que resultó devastadora. El penal de Tielemans en el alargue fue el golpe final para una selección que mereció mucho más de lo que el torneo le dio.
El balance final de Senegal en este Mundial es el más doloroso posible: sin puntos en la fase de grupos pese a tener a Mané, Jackson y Sarr en el equipo, y eliminados en dieciseisavos cuando por fin mostraron su mejor versión. La imagen de Ismaila Sarr llorando en el césped después del partido resume perfectamente la frustración de una generación que llegó a Norteamérica con enormes expectativas y se va con las manos vacías. El técnico Pape Thiaw pidió una revuelta en el último partido y sus jugadores respondieron, pero el fútbol no siempre premia al equipo que mejor juega. Senegal se va del Mundial 2026 con el corazón roto y con la amarga sensación de que este grupo tenía nivel para llegar mucho más lejos.




