Más de 30 iniciativas productivas participaron en la jornada organizada por el Sena, que llenó de esperanza y resiliencia la plazoleta del centro comercial.
En Ipiales se realizó la feria Sembradores de Paz, un encuentro que reunió a más de 30 emprendimientos liderados por personas víctimas del conflicto armado. La actividad, organizada por el Centro de Logística Internacional del Sena, se convirtió en un espacio para visibilizar historias de superación, resiliencia y creatividad, donde la comunidad local pudo conocer y apoyar los proyectos que están construyendo un nuevo camino hacia la paz.
Durante la jornada, los asistentes disfrutaron de una amplia variedad de productos, entre ellos artesanías, gastronomía típica y propuestas innovadoras que reflejan el aprendizaje adquirido por los emprendedores en sus procesos de formación. La feria también incluyó una pasarela en la que se presentaron diseños elaborados por los participantes, destacando la mezcla de tradición y talento.
Inclusión
Andrés Fajardo, director del Centro de Logística Internacional del SENA, subrayó que esta feria es el resultado de más de dos años de acompañamiento a comunidades víctimas del conflicto. «Estos proyectos representan la capacidad de reconstruirse y seguir adelante. Cada producto cuenta una historia de resiliencia y esperanza, y nuestro compromiso es brindarles herramientas para que sus emprendimientos sean sostenibles y trasciendan», manifestó.
La feria buscó no solo la comercialización, sino también la integración social de los emprendedores, reforzando su confianza y proyectándolos como actores clave en la economía regional.
Creatividad
El evento permitió que los participantes mostraran al público el fruto de su trabajo y fortalecieran sus redes de contacto. Los visitantes recorrieron los stands, compraron productos y se interesaron en las historias detrás de cada iniciativa, lo que generó un ambiente de apoyo mutuo. «Es impresionante cómo a través de sus proyectos logran transformar realidades y generar desarrollo para la región», expresó uno de los asistentes.
Además, la pasarela fue uno de los momentos más esperados, donde varios diseñadores locales, formados en procesos del SENA, exhibieron prendas y accesorios que narran la historia de comunidades que han decidido convertir el dolor en oportunidades.
Impacto
La actividad benefició directamente a más de 30 familias, brindándoles la oportunidad de dar a conocer sus marcas y generar ingresos. Desde el SENA, se ratificó el compromiso de seguir trabajando por el fortalecimiento del tejido empresarial en zonas afectadas por el conflicto. «Cada emprendimiento es una semilla que, al crecer, contribuye a la paz y al desarrollo económico de nuestra región», agregó Fajardo.
La comunidad ipialeña valoró este espacio como una oportunidad para seguir construyendo vínculos entre la sociedad civil, las instituciones y las personas que han decidido transformar su historia a través del emprendimiento.



