Jorge Tello

La Semana Santa es tiempo para meditar

Se inicia con el domingo de Ramos y se termina con el domingo de Resurrección, con la programación entregada por Monseñor JUAN CARLOS CÁRDENAS TORO, Obispo de Pasto y sus Curas Párrocos, invitándonos a meditar sobre la Vida, Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Amado Redentor. Desde los años sesenta del Siglo XX, las emisoras colocaban Música Clásica, de los grandes compositores y orquestas internacionales, como intermedio a los hermosos sermones y pláticas del Clero Diocesano.

El Recogimiento del Pueblo Católico: Asistíamos en familia a los Actos Litúrgicos en sus catedrales, iglesias, capillas y templos de Pasto y de los municipios de Nariño. Inculcándonos nuestros padres, el participar o estar presentes con todo el respeto, el amor y sumarnos al dolor de Nuestro Señor Jesucristo, al ofrendar Su Vida por nosotros.

Las campanas no sonaban desde el campanario, siendo reemplazada por la matraca, formada por dos tablas unidas con bisagras, en su parte superior, el manubrio, para moverla de derecha a izquierda, accionando las sonajas metálicas, dando un sonido audible a muchas cuadras, anunciando el Paso del Santísimo. En el Atrio, los grupos de pastoral, vendían cirios, estampas, rosarios, novenas, medallas y escapularios, para llevarlos de recuerdo a nuestros familiares.

Las Romerías en Nariño: Al Santuario de las Lajas, cerca de Ipiales está “El Milagro de Dios en el Abismo del Guaitara”, considerado el más hermoso del mundo. La caminata parte desde Pasto, por los Caminos Reales del Inca y la Vía Panamericana. A Jesús Nazareno del Tambo: Sale de Toro Bajo, pasando por Genoy y Nariño, llegando a su hermoso Templo construido por Monseñor Jesús Villarreal.

La Visita al Santuario de Nuestra Señora de la Playa en San Pablo, construida a orillas del río Mayo. Las Caminatas a la Santa Cruz en los corregimientos de San Fernando, Cabrera y Juanoy,

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muchos creyentes las visitan desde los barrios y comunas de Pasto.

La Venta de Sahumerios: En las afueras de los templos, lo entregan en con incienso, mirra y ramitas secas de plantas aromáticas, que se prenden al interior de los hogares, dándole la bienvenida a Cristo Redentor, como la fiel compañía para la familia por el resto del año.

La Tradicional Juanesca: Plato típico del Viernes Santo, preparado con papa, olloco, habas, choclo, fríjol, calabaza y el guiso con cebolla, sal, ajo, perejil y aceite;  acompañada de un buen plato de arroz, trucha, tilapia, cachama o pescado seco y de sobremesa un vaso de jugo de mora, lulo, guanábana o maracuyá. A la media tarde, la deliciosa taza de chocolate con pan pastuso y queso.

El Pan de Ayuno: Hermosa enseñanza de Jesús, de que compartamos el pan con los más necesitados, quienes deambulan por las calles y al tocar la puerta de nuestra casa, debemos salir a proveerles el alimento.

Practiquemos las Obras de Misericordia: Dar de comer al hambriento. De beber al sediento. Alojar al peregrino. Vestir al desnudo. Visitar a los presos y Enterrar a los difuntos. Este es el Verdadero AMOR a DIOS y al Prójimo.