La Selección Colombia venció 1-0 a Irak en su nuevo ensayo, uno de los últimos antes del inicio de las Eliminatorias al Mundial de 2026, pero fue un detalle menor: lo importante es que el equipo logró salir de una trampa defensiva de esas que aparecerán por cantidades en el camino, que se repuso de sus propios excesos de control y encontró soluciones brillantes en el banquillo. Sí, ganar siempre es buena noticia. Pero no necesariamente la mejor cuando el funcionamiento da mejores lecciones.
El equipo cafetero llegó con varias opciones de peligro sobre el cuadro del conjunto asiático. Díaz y Rafael Santos Borré crearon los primeros acercamientos sobre el pórtico de Jalal Hassan. Sin embargo, la tricolor no lograba romper el muro defensivo del rival.
Las opciones de mayor peligro fueron remates desviados. Al minuto 37, Davinson Sánchez estuvo cerca de abrir la cuenta, pero su cabezazo pasó desviado. Por su parte, el equipo rival se quedó corto para marcar diferencia sobre el arco de Álvaro Montero.
Tras la reanudación, Colombia empezó a generar opciones de fútbol más verticales y llegó con peligro al pórtico rival. El conjunto colombiano encontró espacio por las bandas y con velocidad le empezó a ganar la espalda a los defensores del onceno asiático.
Sin embargo, en una jugada aislada y por un descuido de Álvaro Montero, el conjunto iraquí pudo llevarse la ventaja. Cuando Colombia encontró un espacio, apareció la figura de Mateo Casierra para poner el 1-0 definitivo a favor de Colombia.
Por ahora, Colombia se alista para un nuevo compromiso amistoso. El equipo nacional se medirá ante Alemania el próximo martes 20 de junio, en suelo teutón.

