Los bonos de carbono se han consolidado como una herramienta clave para canalizar recursos hacia la acción climática. En términos simples, representan una tonelada de CO2 que se captura gracias a un proyecto ambiental certificado, lo que permite medir de forma concreta el impacto de iniciativas como la restauración de ecosistemas, la conservación de bosques y otras soluciones basadas en la naturaleza.
Su importancia va más allá de la compensación de emisiones. Estos instrumentos ayudan a movilizar financiación hacia proyectos que aportan a la mitigación del cambio climático, y que, además, pueden generar beneficios para territorios, biodiversidad y comunidades locales. Por eso, se han convertido en una pieza cada vez más visible dentro de la conversación global sobre transición climática.
En ese contexto, Seguros SURA anunció el lanzamiento en Colombia de una cobertura pionera en Latinoamérica para bonos de carbono, orientada a un riesgo específico: la invalidez de bonos ya certificados, un escenario que puede generar pérdidas económicas para quienes los adquieren. La cobertura aplica cuando la invalidación se produce por incumplimientos del proyecto o del vendedor, y siempre que ocurra durante la vigencia del seguro, que es de 3 años.
La cobertura busca contribuir a la construcción de confianza al responder a situaciones en las que un bono pierde validez por una revisión posterior, un error de cálculo, una inconsistencia técnica o un desempeño distinto al esperado del proyecto. En la práctica, esto significa que el comprador cuenta con un respaldo frente a uno de los principales riesgos que enfrenta este mercado.
De tal manera, está dirigido a empresas que compensan voluntariamente su huella o cumplen compromisos climáticos, organizaciones que avanzan en estrategias net zero, e inversionistas o actores del mercado que buscan mayor seguridad y respaldo financiero.
“Los bonos de carbono son una herramienta importante porque permiten traducir la acción climática en proyectos concretos, medibles y verificables. Pero para que ese mecanismo funcione, el mercado necesita confianza, estándares claros y mecanismos que reduzcan la incertidumbre”, señaló David Ochoa, director de Diseño de Portafolio en Seguros SURA.
La solución se implementará inicialmente a través de Tanager, una plataforma para la compra y venta de bonos de carbono que opera en Colombia. El esquema cuenta además con el acompañamiento de Howden, corredor de reaseguros que aporta respaldo técnico, financiero y comercial para estructurar la cobertura.
Para que un bono de carbono tenga valor ambiental y reputacional, no basta con que exista un proyecto detrás. El bono debe cumplir con estándares técnicos, pasar por procesos de verificación independiente y mantener trazabilidad sobre su origen y vigencia. Ahí entran en juego los llamados estándares de carbono, que ayudan a dar transparencia y credibilidad al mercado.
En el segmento voluntario, según Carbon Neutral Plus[1], algunos de los estándares más reconocidos a nivel mundial son Verified Carbon Standard (con más de 1.700 proyectos verificados y más de 922 millones de toneladas de gases de efecto invernadero removidas); Gold Standard (que respalda alrededor de 2.300 proyectos en casi 100 países); y Climate, Community & Biodiversity (que suma cerca de 200 proyectos validados y alrededor de 10 millones de hectáreas bajo su alcance). Asimismo, en Colombia el estándar Cecarbono lidera con el 38% de los proyectos certificados. Sin embargo, incluso bajo estos esquemas, pueden presentarse revisiones o inconsistencias que generen incertidumbre para compradores e inversionistas.
En Colombia, este mercado ha venido creciendo como una vía para financiar soluciones climáticas y acompañar a empresas que buscan compensar sus emisiones o avanzar en sus metas de descarbonización. El país suma 260 millones de certificados de carbono emitidos a finales de 2025, según estimaciones de Asocarbono, lo que refleja la dimensión del ecosistema y de la oportunidad que todavía tiene para expandirse.
La relevancia de este instrumento es especialmente alta en un país con una riqueza natural estratégica, alta cobertura forestal y ecosistemas que cumplen un papel fundamental en la regulación del clima, la protección del agua y la conservación de biodiversidad. En ese sentido, fortalecer el mercado de carbono puede ayudar a canalizar inversión hacia proyectos de restauración, conservación y captura de emisiones con impacto real en los territorios.
“Esta solución se inscribe en una conversación más amplia sobre cómo financiar la transición climática de manera confiable. Si los mercados de carbono ganan credibilidad, pueden movilizar más recursos hacia proyectos ambientales y fortalecer iniciativas de conservación, restauración y reducción de emisiones. Buscamos contribuir a generar condiciones más sólidas para desarrollar proyectos con impacto real, porque la confianza es clave para que puedan crecer y mantenerse en el tiempo”, agregó Ochoa.
El lanzamiento de esta cobertura se suma al portafolio de seguros de Seguros SURA para la mitigación y adaptación al cambio climático, con soluciones orientadas a gestionar riesgos ambientales y habilitar oportunidades asociadas a la transición climática, que incluyen alternativas como bancos de hábitat, eficiencia energética, responsabilidad civil ambiental, energías renovables y acompañamiento en construcción sostenible y movilidad eléctrica. Este enfoque responde a una visión de gestión climática que entiende el cambio climático como impacto, riesgo y oportunidad, y que impulsa una mirada integral para priorizar acciones según la criticidad de cada sector y su impacto.




