En la Asamblea Departamental de Nariño, se llevó a cabo una crucial sesión centrada en la seguridad de funcionarios y líderes sociales de la región, así como en las actuales coyunturas de orden público que afectan al departamento.
Este encuentro, que se realizó con la participación de representantes de la Unidad Nacional de Protección (UNP), la Gobernación de Nariño, la Secretaría de Gobierno, la Alcaldía de Pasto, el Ejército Nacional y la Policía Departamental, destaca la urgencia de abordar los retos en materia de seguridad que enfrenta la región.
El diputado Alexander Rassa, quien lideró la reunión, enfatizó la necesidad de establecer un convenio entre la UNP y la Gobernación de Nariño. Su propuesta busca garantizar medidas efectivas de protección para los diputados del departamento, quienes han manifestado su preocupación por las amenazas y la violencia que enfrentan en el ejercicio de su labor. Este compromiso fue bien recibido por los funcionarios presentes, lo que indica un consenso sobre la necesidad de reforzar las medidas de seguridad.
Rassa también sugirió la revisión y modificación del denominado ‘Plan Padrino’, un programa que busca proteger a líderes sociales y defensores de derechos humanos en el departamento. A pesar de los esfuerzos previos, el diputado destacó que es esencial adaptar este plan a las realidades actuales para mejorar su efectividad y garantizar la protección de quienes trabajan por el bienestar de sus comunidades.
Otros proyectos
Durante la sesión, se abordó otro tema relevante: el Proyecto de Ordenanza #20, que busca establecer escalas de remuneración para las diferentes categorías de empleo en el Cehani ESE para el año fiscal 2024. Este proyecto, que había sido archivado anteriormente debido a incumplimientos jurídicos, será debatido nuevamente en la Comisión Segunda de Hacienda y Presupuesto, bajo la presidencia del diputado Cristian Díaz. El diputado Francisco Valencia se encargará de presentar esta propuesta, lo que resalta el interés en regular y mejorar las condiciones laborales en el sector salud.
La sesión no solo puso de manifiesto la preocupación por la seguridad de los líderes sociales y funcionarios, sino que también evidenció el compromiso de las autoridades locales por encontrar soluciones integrales a los desafíos que enfrenta Nariño. A medida que las tensiones y la violencia persisten en varias áreas del departamento, el enfoque colaborativo entre distintas entidades se vuelve fundamental para garantizar un entorno seguro y propicio para el desarrollo social y político de la región.

