SECTORES CONVERTIDOS  EN FOCOS DE CONTAMINACIÓN 

Denuncian cobros altos sin servicio eficiente. 

La situación en la zona rural de Duitama ha encendido las alarmas entre sus habitantes, quienes denuncian que varios sectores se han convertido en verdaderos focos de contaminación a cielo abierto, en medio de lo que califican como abandono institucional y fallas en la prestación del servicio de aseo. La problemática se concentra especialmente en la vía Duitama–Charalá, en el trayecto hacia Santa Ana, donde la acumulación de residuos es cada vez más evidente y preocupante. De acuerdo con la comunidad, puntos críticos como los kilómetros 4.5, 5 y 7, además del sector de la estación Moreno, presentan montañas de basura que no solo afectan el paisaje, sino que también representan un riesgo directo para la salud pública. Bolsas con desechos, restos orgánicos y todo tipo de residuos permanecen durante días e incluso semanas sin ser recogidos, generando malos olores, proliferación de insectos y posibles focos de enfermedades.

Lo que más indignación genera entre los habitantes es que, según afirman, el servicio de aseo sí se cobra puntualmente a través de los recibos, pero en la práctica no se refleja en una recolección eficiente ni en la existencia de puntos adecuados para la disposición de residuos. Esta situación ha llevado a que muchas personas, ante la falta de alternativas, terminan dejando la basura a un costado de la vía, agravando aún más el problema ambiental. Las críticas también apuntan directamente a la empresa encargada del servicio, señalando que no existe una cobertura real en estos sectores rurales, ni rutas constantes de recolección. A esto se suma la falta de control por parte de las autoridades competentes, quienes, según los denunciantes, no han tomado medidas contundentes frente a una problemática que viene creciendo desde hace varios meses.

Pero la crisis no termina ahí. Los habitantes también advierten sobre el aislamiento en el que se encuentra la zona, debido a la ausencia de transporte público. Aseguran que no hay circulación de busetas, lo que dificulta el acceso a servicios básicos, educación y oportunidades laborales, profundizando las condiciones de vulnerabilidad en las que viven muchas familias.

Pese a la gravedad del panorama, dentro de la misma comunidad también surge un llamado a la corresponsabilidad. Algunos líderes reconocen que, si bien hay fallas en el servicio, es necesario que los ciudadanos eviten arrojar residuos en espacios no autorizados y se fortalezcan las acciones colectivas para el cuidado del entorno.

Hoy, la realidad en esta zona rural de Duitama refleja una problemática que va más allá de la basura: evidencia la falta de articulación entre empresa, autoridades y comunidad. Mientras tanto, los residuos siguen acumulándose y el riesgo sanitario aumenta, dejando claro que la situación exige soluciones urgentes antes de que las consecuencias sean aún más graves.

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