Este jueves 22 de enero, las fincas floricultoras de la Sabana de Bogotá están viviendo los últimos días de la fase más intensa de la temporada de San Valentín (14 de febrero), periodo que representa aproximadamente 25-30% de las ventas anuales del sector y que durante las últimas tres semanas ha mantenido a las empresas operando a capacidad máxima con jornadas extendidas, contratación masiva de personal temporal, y una logística extraordinariamente compleja para cumplir con pedidos internacionales que deben entregarse puntualmente en mercados de destino antes del 14 de febrero.
Durante esta semana se están realizando los envíos finales de cargamentos de flores hacia el aeropuerto El Dorado, desde donde aviones de carga refrigerados las transportarán a destinos internacionales principalmente en Estados Unidos (Miami, Nueva York, Los Ángeles, Houston, Chicago), Canadá (Toronto, Montreal, Vancouver), Europa (Amsterdam, Londres, París) y otros mercados globales donde las flores colombianas son altamente apreciadas por su calidad superior, colores vibrantes, tallos largos y resistentes, y duración prolongada en florero que supera a flores de otros orígenes.
Se estima que el sector floricultor colombiano, del cual Cundinamarca representa aproximadamente 70% de la producción nacional, exportará durante esta temporada de San Valentín más de 500 millones de tallos de flores de diferentes especies: rosas de múltiples variedades y colores (rojas, rosadas, blancas, amarillas, combinadas), claveles estándar y miniatura, crisantemos, pompones, alstroemerias, gerberas, lirios, follajes decorativos, y otras especies especializadas. Este volumen extraordinario representa un incremento de aproximadamente 40-50% respecto al promedio mensual regular, evidenciando la concentración extrema de demanda en las dos semanas previas al Día de San Valentín.
El proceso logístico para manejar este volumen masivo de flores es extraordinariamente complejo y requiere coordinación milimétrica entre múltiples actores: las fincas productoras que deben cosechar las flores en el momento óptimo de madurez, las salas de poscosecha donde se clasifican, hidratan, arman bouquets y empacan, las empresas de transporte refrigerado que las trasladan al aeropuerto manteniendo la cadena de frío ininterrumpida, las agencias de carga que procesan documentación aduanera y fitosanitaria, los inspectores del ICA que verifican cumplimiento de requisitos de exportación, y finalmente las aerolíneas de carga que transportan las flores en bodegas climatizadas a temperaturas de 2-4°C.
El impacto económico y social de esta temporada es significativo para Cundinamarca. El sector floricultor genera más de 130.000 empleos directos en el departamento, de los cuales aproximadamente 40% son mujeres rurales cabeza de familia para quienes este empleo representa la principal o única fuente de ingresos familiares. Durante la temporada de San Valentín, las empresas contratan entre 20.000 y 30.000 trabajadores temporales adicionales para manejar el incremento de volumen, generando oportunidades de ingreso para familias que en otros meses podrían enfrentar desempleo o subempleo.




