El presidente de la Federación de Acuicultores del Pacífico colombiano, Luis Alberto Rosas Ortega, elevó su voz para alertar sobre una crisis que está afectando a la industria camaronera de la región.
Según Rosas, el año en curso ha sido el más complicado para el sector, con una disminución drástica en las ventas y una crisis económica aguda impulsada por la caída de los precios y el aumento del contrabando de camarón desde Ecuador.
La situación es particularmente alarmante en Tumaco, uno de los principales centros de acuicultura en la región. Rosas destacó que el sector está enfrentando una reducción alarmante en los ingresos.
Precios
«Hemos tenido el peor año en términos de ventas, hemos ido en pérdidas. Primero, porque los precios han bajado, y segundo, el tema del contrabando del camarón nos tiene azotado el comercio. Hoy nos quieren pagar facturas a 90 días, cosa que nosotros no podemos hacer. Nos encontramos en crisis», enfatizó el presidente de la federación.
El contrabando de camarón proveniente del vecino país, Ecuador, ha exacerbado la situación. La entrada masiva de camarones de contrabando ha saturado el mercado, reduciendo aún más los precios y dificultando la competencia para los productores locales.
Esta práctica ilegal no solo pone en peligro la estabilidad económica del sector, sino que también amenaza los medios de vida de numerosas familias que dependen de esta industria.
Impacto
El impacto de la crisis es severo. «Nosotros mensualmente, entre las 320 hectáreas que tenemos reactivas en Tumaco, estamos perdiendo alrededor de 500 millones de pesos. Aproximadamente 36 productores, de los cuales el 60% son organizaciones de base, se han visto afectados. Muchos de estos productores son madres cabeza de familia que ahora enfrentan enormes dificultades económicas», explicó Rosas.
A pesar de la adversidad, la Federación de Acuicultores del Pacífico no se rinde. El gremio está apostando por el desarrollo de la camaronicultura como una solución viable para transformar el negocio ilícito en uno lícito y sostenible. Rosas destacó que la camaronicultura en Tumaco tiene el potencial de convertirse en una solución social y económica crucial para el Pacífico nariñense.
Apoyo
El proyecto de camaronicultura está en marcha y ya está beneficiando a 1.200 mujeres cabeza de familia en la región. Sin embargo, la crisis económica ha comenzado a afectar los ingresos de estas mujeres, quienes son una parte fundamental del esfuerzo para revitalizar la industria camaronera local.
La Federación está buscando apoyo del Gobierno Nacional, departamental y local para garantizar la viabilidad y el crecimiento de esta iniciativa. El panorama actual es preocupante, pero la esperanza radica en la capacidad de la región para superar estos desafíos a través de la cooperación y el apoyo adecuado.

