En el Día Internacional contra la Soledad No Deseada, se visibiliza una problemática social silenciosa que afecta la salud mental y debilita los vínculos humanos. La soledad no deseada, presente en todas las edades y contextos, tiene impactos comparables a factores de riesgo como el sedentarismo o el tabaquismo. Frente a esta realidad, expertos e instituciones llaman a una respuesta colectiva basada en el fortalecimiento de redes de apoyo, la inclusión social y la empatía cotidiana, recordando que pequeños gestos de cercanía pueden convertirse en un puente contra el aislamiento.