
¿Pacto para qué?
Es pública y notoria mi convicción preferente y critica por el proyecto petrista hoy llamado Pacto Histórico –PH- que cualquiera asimilaría fácilmente al PH sanguíneo que mide el equilibrio que debe haber en la sangre entre lo ácido y alcalino, pero que en política va ganando lo ácido.









