El Día Internacional de la Energía Limpia, conmemorado cada 26 de enero, subraya la urgencia de transformar los sistemas energéticos para enfrentar la crisis climática. Las energías renovables se consolidan como alternativas clave para reducir emisiones, proteger el medio ambiente y garantizar acceso equitativo a energía segura. Esta fecha convoca a gobiernos, sectores productivos y ciudadanía a asumir compromisos conjuntos que impulsen políticas, innovación y hábitos responsables en favor de un futuro sostenible.