Se mató contra un camión

Lo que comenzó como un reporte de emergencia vial terminó convirtiéndose en una tragedia
que hoy enluta a Barranca de Upía. En las últimas horas se confirmó el fallecimiento del
motociclista Hugo Díaz, reconocido habitante de este municipio, tras el grave accidente de
tránsito ocurrido en el sector de la vereda Aeropuerto, jurisdicción de Villanueva, Casanare.
Los hechos
El siniestro vial se registró cuando una motocicleta Bajaj Boxer, conducida por la víctima,
colisionó de manera violenta contra una camioneta Mazda. De acuerdo con las primeras
versiones, el vehículo particular se desplazaba en sentido Villanueva–Monterrey y, por causas
que son materia de investigación, habría invadido el carril contrario, impactando de frente
contra la motocicleta que se movilizaba en sentido opuesto.
La fuerza del choque fue tan severa que Hugo Díaz perdió la vida de forma instantánea en el
lugar de los hechos, sin que los organismos de socorro pudieran hacer algo para salvarle la
vida. Unidades de tránsito, Policía y personal judicial acudieron a la zona para adelantar los
actos urgentes, acordonar el área y realizar el levantamiento del cuerpo, mientras se iniciaban
las investigaciones correspondientes para esclarecer plenamente las circunstancias del
accidente y determinar responsabilidades.
La noticia ha generado profundo dolor entre familiares, amigos y conocidos, quienes hoy
despiden a un hombre recordado como trabajador, respetuoso y dedicado a su familia. Su
repentina partida deja un vacío irreparable en su hogar y en la comunidad, que lamenta la
pérdida de un ciudadano apreciado y querido.
Alarma
Este trágico hecho vuelve a encender las alertas sobre la seguridad vial en las carreteras del
país, especialmente en corredores rurales donde la imprudencia, el exceso de velocidad y la
invasión de carril continúan cobrando vidas. Las autoridades reiteran el llamado a los
conductores para que respeten las normas de tránsito, mantengan la atención en la vía y
comprendan que una maniobra irresponsable puede desencadenar consecuencias fatales.
La muerte de Hugo Díaz no solo representa una cifra más en las estadísticas de
accidentalidad; es la destrucción de un proyecto de vida y el dolor permanente de una familia
que hoy clama por conciencia, responsabilidad y respeto en las vías.