En una manifestación pacífica, un grupo de ciudadanos del barrio Hacaritama salió a protestar recientemente por la problemática que enfrentan a causa del constante ruido proveniente del bar Tenampa. La situación ha llegado a tal extremo que los residentes decidieron bloquear el paso en una vía principal del sector, demandando atención y soluciones inmediatas por parte de las autoridades municipales.
Ruido
Los habitantes del Hacaritama han expresado su frustración por lo que consideran un ruido excesivo que se genera en el establecimiento, el cual, según ellos, se extiende hasta altas horas de la madrugada, afectando su calidad de vida y el descanso de las familias. “Esto se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para nosotros. No podemos descansar, no hay tranquilidad”, afirmó un residente de la zona.
Intervención
La comunidad ha hecho un llamado directo al alcalde de Villavicencio y a las dependencias encargadas de la regulación de este tipo de establecimientos para que tomen cartas en el asunto. Aunque aseguran que, recientemente la administración municipal se hizo presente y canceló un concierto programado en el bar, los residentes sostienen que el lugar sigue funcionando.
Problemática
Además de la contaminación acústica, los vecinos han señalado que muchos establecimientos nocturnos se prestan para fomentan el consumo de drogas y desórdenes de diversa índole. “No es solo el ruido, también hay un ambiente de inseguridad que nos preocupa. Este no es un lugar adecuado para un bar, ya que nuestra zona es residencial”, argumentaron los manifestantes.
El descontento de la comunidad se ha intensificado, ya que consideran que la ubicación de este tipo de establecimientos en un área residencial no es apropiada. Argumentan que Hacaritama no es una “zona rosa” y que la presencia de un bar en su vecindario desestabiliza la tranquilidad que debería caracterizar a su entorno.
Los vecinos exigen que se respeten las normativas que prohíben la instalación de locales que generen altos niveles de ruido o que pongan en riesgo la seguridad de los habitantes. “Este es un problema de muchas comunidades en Villavicencio, donde la convivencia entre el comercio y la tranquilidad de los residentes se convierte en un desafío constante. Uno entiende que los comerciantes tienen el derecho al trabajo, pero esto no puede perjudicar a una comunidad”, puntualizó un ciudadano.
Los vecinos de Hacaritama están decididos a seguir luchando por sus derechos y han anunciado que continuarán organizándose para hacer oír su voz hasta que se logren cambios significativos en la situación que los afecta.

