La elección de Sara Ricaurte como Reina del Cuy y la Cultura Campesina 2026 no es solo una coronación más dentro de la Festival de cultura campesina: representa una oportunidad histórica para visibilizar el corazón agropecuario de Pasto y Nariño. Su nombre y su labor ahora están ligados a una tradición que celebra no solo un plato típico, sino la vida campesina que lo rodea, sus saberes, costumbres y producción sostenible.
En el contexto del Festival del Cuy y la Cultura Campesina una de las celebraciones que enmarca el cierre del Carnaval de Negros y Blancos, patrimonio cultural de la ciudad, la figura de la reina se vuelve embajadora de identidad, turismo y cultura gastronómica. Este festival atrae visitantes a los corregimientos, impulsa la economía local y fortalece el tejido comunitario alrededor de prácticas ancestrales y festivas; y Sara asume este rol con la firme intención de llevar ese mensaje más allá de nuestras fronteras. Para ella, portar esta corona significa llevar el nombre de Pasto y del cuy hasta escenarios nacionales e internacionales, promoviendo nuestras tradiciones con orgullo y respeto por quienes en el campo mantienen viva la crianza y preparación de este alimento ancestral. En sus palabras, su compromiso es claro: convertir su reinado en una plataforma para acercar la cultura del cuy al mundo y mostrar que no se trata simplemente de un plato, sino de una expresión de identidad, resistencia y alegría pastusa.
En este 2026, con Sara Ricaurte como protagonista, el cuy deja de ser solo un símbolo local para convertirse en un puente cultural que une al campo con la ciudad, al pasado con el presente, y a Pasto con el mundo.




