Santos sigue en caída libre y se hunde más en la zona de descenso del Brasileirao
El Peixe vivió otra noche de pesadilla en el Nilton Santos de Río de Janeiro, cayendo 2-1 ante Botafogo de la manera más cruel posible: con un gol en contra en el minuto 95 cuando el empate ya parecía un resultado aceptable para un equipo en crisis. Santos fue el mejor equipo de la segunda mitad con un 52 por ciento de posesión, 22 remates totales y nueve directos al arco, lo que refleja la paradoja dolorosa de este equipo: domina los partidos pero no sabe ganarlos. Barreal igualó al 57 y durante media hora el Santos tuvo las herramientas para dar el golpe definitivo, pero la falta de contundencia frente al arco rival terminó costándole los tres puntos en el último suspiro.
La derrota deja al Santos en el puesto 16 con apenas 21 puntos, en zona de descenso directo a la Serie B y con una crisis institucional que va mucho más allá de los resultados en el campo. El técnico Cuca reconoció antes del partido que el club tiene salarios atrasados y que tener los pagos al día sería el mejor refuerzo posible, una declaración devastadora que resume el estado de un club histórico que está viviendo uno de los momentos más oscuros de su historia moderna. Ahora el Santos deberá afrontar antes de su próximo partido de Liga un duelo de Copa Sudamericana ante Universidad Central de Venezuela, con el plantel justo y el ánimo por los suelos.



