El Peixe necesita la victoria esta tarde como el agua y no puede volver a tropezar con la Chape
Santos llega al partido de esta tarde en la Vila Belmiro en una posición que nadie esperaba para un club de su historia y su tamaño: decimoquinto en la tabla con 21 puntos, con el fantasma del descenso acechando y con la urgencia de sumar tres puntos que le den oxígeno en la segunda mitad del torneo. El técnico Cuca tiene el alivio de recuperar varios titulares que estuvieron ausentes por lesión, y la posible presencia de Neymar en la convocatoria genera una expectativa enorme en la afición blanquinegra que necesita motivos para ilusionarse en un semestre que ha estado por debajo de las expectativas.
La primera rodada sigue siendo la herida abierta más grande de la temporada santista: ir ganando 2-1 en Chapecó y terminar perdiendo 4-2 con tres goles en los últimos 20 minutos es el tipo de derrota que marca a un equipo durante toda la temporada. Esta tarde en la Vila Belmiro la situación se invierte y Santos tiene todas las ventajas: juega en casa, con su afición empujando, con los titulares recuperados y ante un Chapecoense que llega como colista sin su goleador Italo. El historial en casa es ampliamente favorable para los paulistas y la necesidad de puntos es tan grande que la derrota simplemente no puede ser una opción. Para Santos esta tarde no es un partido más, es el inicio de una remontada que necesita comenzar ahora mismo.




