Contexto general del caso
Un fuerte escándalo político y judicial sacude la contienda electoral en Colombia a pocas horas de los comicios presidenciales de 2026. El candidato Santiago Botero fue desalojado de su residencia en Cartagena tras una orden emitida por la Comisaría de Familia, en medio de una denuncia por presunta violencia intrafamiliar interpuesta por su esposa, Manuela Echeverri.
De acuerdo con las autoridades, la medida se adoptó luego de que el aspirante presidencial presuntamente impidiera el ingreso a la vivienda de su pareja y de su hijo menor, un bebé de aproximadamente diez meses. Esta situación motivó la intervención institucional y la implementación de medidas de protección a favor de la mujer y el menor.
El operativo de desalojo
El procedimiento fue ejecutado con apoyo de la Policía en un apartamento ubicado en el sector de Bocagrande, en Cartagena. Según información oficial, el objetivo era restituir el acceso a la vivienda a la esposa e hijo del candidato, así como evitar posibles situaciones de riesgo.
Durante el operativo, las autoridades señalaron que Botero habría mostrado resistencia inicial y bloqueado el ingreso, lo que dificultó el cumplimiento de la orden. Incluso, se reportaron comportamientos hostiles hacia funcionarios.
Además, las medidas adoptadas incluyen restricciones para que el candidato no pueda acercarse a su esposa ni a su hijo, como mecanismo de protección mientras avanza el proceso.
La denuncia por violencia intrafamiliar
La denuncia fue presentada formalmente por Manuela Echeverri, quien alegó episodios de presunta violencia en el ámbito familiar. Según el expediente, los hechos más recientes habrían ocurrido el 28 de mayo de 2026.
El abogado de la denunciante indicó que existirían antecedentes de agresiones de tipo psicológico y económico, lo que llevó a solicitar la intervención de las autoridades.
En el documento oficial también se advierte que la permanencia del candidato en la vivienda representaría un riesgo para la integridad de la mujer y el menor, razón por la cual se ordenaron medidas urgentes de protección.
Situación del menor
Uno de los aspectos más sensibles del caso es la situación del hijo de la pareja. Durante el desarrollo del operativo, el menor habría sido trasladado temporalmente a un hogar de paso mientras se resolvía el acceso a la vivienda y se garantizaban condiciones de seguridad.
Las autoridades han reiterado que todas las decisiones tomadas buscan priorizar el bienestar del niño, en línea con los protocolos de protección infantil vigentes en Colombia.
Reacción del candidato
Santiago Botero negó públicamente las acusaciones y aseguró que el caso responde a un presunto ataque político en su contra, especialmente por la cercanía de las elecciones.
El candidato ha insistido en que se trata de una situación manipulada para afectar su imagen en la recta final de la campaña, mientras que las autoridades han aclarado que el procedimiento no tiene motivaciones políticas, sino que responde exclusivamente a una denuncia de carácter familiar.
Impacto en el escenario político
El escándalo se produce en un momento crítico, a menos de 24 horas de la jornada electoral, lo que ha generado un fuerte debate en la opinión pública. Analistas consideran que este tipo de situaciones puede influir en la percepción del electorado, especialmente cuando involucra denuncias de violencia intrafamiliar.
El caso también ha reavivado discusiones sobre la conducta ética de los candidatos y la importancia de los antecedentes personales en el ejercicio de cargos públicos.
Un caso en desarrollo
Hasta el momento, el proceso continúa en curso y serán las autoridades competentes las encargadas de determinar la veracidad de las denuncias y las eventuales responsabilidades.
Entretanto, las medidas de protección siguen vigentes y el caso se mantiene como uno de los episodios más polémicos de la actual campaña presidencial en Colombia.




