Santa Bárbara de Iscuandé avanza en la restitución de su territorio ancestral

La decisión judicial permitirá continuar en la protección de cerca de 8.916 hectáreas de manglares, humedales, ríos y esteros del Pacífico nariñense.
De izquierda a derecha: Lucio Góngora, Efraín Vallecillas, Nimio Castillos, Jhon Cuero, Marcelino Rosero, José Jaramillo, Dagni Carabalí, Robinson Camacho, Suani Obregón, Pola Zúñiga, Fabiola Carabalí, Ninfa Cuero, Javier Estupiñán y Herminio Bonilla.

La Unidad de Restitución de Tierras (URT), a través de su Dirección Territorial Nariño, alcanzó un importante avance en el proceso de restitución colectiva del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador, en Santa Bárbara de Iscuandé luego de que el Juzgado Primero Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Pasto admitiera la demanda presentada a favor de esta comunidad.

La decisión judicial marca el inicio de una nueva etapa del proceso, orientada a profundizar el análisis de las afectaciones sufridas por el consejo comunitario y avanzar en la protección de un territorio que representa su principal fuente de vida, identidad cultural y sustento.

Ecosistema

El territorio del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador comprende cerca de 8.916 hectáreas, integradas por manglares, humedales, ríos, esteros y zonas de bajamar que conforman un ecosistema estratégico para la conservación de la biodiversidad y el desarrollo de prácticas tradicionales como la pesca artesanal, la alimentación y la transmisión de conocimientos ancestrales.

«Para esta comunidad, cuidar estos espacios significa preservar su historia, fortalecer su cultura y garantizar el bienestar de quienes dependen de ellos», afirmó María Estefany Checa Narváez, directora territorial de la Unidad de Restitución de Tierras en Nariño.

Uno de los aspectos más relevantes del proceso es que se desarrolla en cumplimiento de la Sentencia T-105 de 2025 de la Corte Constitucional, que ordenó el reconocimiento integral del territorio del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador.

Titulación

En cumplimiento de esta decisión, fueron incorporadas al proceso de titulación colectiva las zonas de bajamar y manglar, al reconocer que hacen parte del territorio ancestral y han sido utilizadas históricamente por la comunidad para el desarrollo de sus prácticas tradicionales.

Tras la admisión de la demanda, diferentes entidades del Estado serán convocadas para aportar información que permita establecer las afectaciones ocasionadas al territorio y contribuir a la construcción de medidas integrales de reparación y protección para la comunidad. El proceso reconoce el estrecho vínculo que las familias negras mantienen con su territorio, construido a partir de la memoria, la organización y el trabajo colectivo.

Con este avance, la Dirección Territorial Nariño de la Unidad de Restitución de Tierras reafirma su compromiso con el fortalecimiento de la ruta de restitución colectiva en el Pacífico nariñense, acompañando a las comunidades étnicas desde el reconocimiento de sus derechos territoriales y el respeto por sus formas de organización.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest