La Confederación Africana de Fútbol (CAF) anunció severas sanciones tras los incidentes ocurridos durante la final de la Copa Africana de Naciones (CAN) entre Senegal y Marruecos, un partido marcado por la tensión, decisiones arbitrales polémicas y comportamientos antideportivos dentro y fuera del campo. El encuentro, disputado en un ambiente caótico, terminó con victoria de Senegal por 1-0 en la prórroga, pese a los múltiples altercados registrados.
Suspención
El seleccionador senegalés, Pape Thiaw, fue suspendido por cinco partidos y multado con 100.000 dólares por “conducta antideportiva, vulneración de los principios de juego limpio e integridad y menoscabo de la imagen del fútbol”, según el Comité Disciplinario de la CAF. Durante el tramo final del tiempo reglamentario, Thiaw instó a varios de sus jugadores a abandonar momentáneamente el terreno de juego en protesta por la concesión de un penalti a Marruecos, decisión avalada por el VAR.
La situación provocó la ira de los aficionados senegaleses, algunos de los cuales intentaron invadir el campo. Finalmente, el marroquí Brahim Díaz falló el penalti y el partido se reanudó hasta resolverse en la prórroga. Además, los delanteros senegaleses Iliman Ndiaye e Ismaila Sarr fueron sancionados con dos partidos por su comportamiento hacia el árbitro.
La Federación Senegalesa de Fútbol recibió multas que ascienden a 615.000 dólares debido al comportamiento de sus aficionados, jugadores y cuerpo técnico. Marruecos tampoco escapó a las sanciones: Achraf Hakimi fue suspendido dos partidos, uno en firme, mientras que Ismaël Saibari recibió tres encuentros de castigo. La Federación Marroquí fue multada con 315.000 dólares por incidentes relacionados con jugadores, cuerpo técnico, recogepelotas y el uso de láseres en las gradas.
Todas las sanciones comenzarán a aplicarse durante la fase de clasificación para la CAN 2027, dejando una fuerte advertencia de la CAF sobre el respeto al juego limpio y la integridad del fútbol africano.




