Por: Carlos Santa María
Las élites han reaccionado claramente ante el alza del salario decretada por el gobierno nacional y presentadores televisivos que ganan cerca de cincuenta millones se han visto descompensados cuestionando esta decisión.
La primera pregunta que hay que realizarse es: si esta nueva propuesta afectará negativamente a las personas informales, ¿quién dejo el país así en más de tres décadas? En coincidencia aquellos que nunca sacaron de la informalidad al país, hoy son los que critican inmensamente. Es decir, ahora puede comenzar una estrategia del temor que podría conducir al declive de la nación afectando al sector trabajador, lo que se esperaba, aún si se hubiera subido el salario el 12%: por una parte, los Medios Masivos de Desinformación, augurando truenos y relámpagos no hablarán de la pobreza que dejaron sus dueños haciendo tratados que esquilmaron las riquezas de Colombia y enriquecieron a las élites, sino del hoy y las desdichas futuras del pueblo que nunca les ha importado. Crear Fake News será normalizado nuevamente.
Por otra parte, y lo que es muy peligroso, es iniciar una campaña soterrada para subir los precios de los alimentos necesarios en la canasta familiar, con el objeto de impedir que las clases media y baja puedan recuperar un porcentaje de su poder adquisitivo. Esto sucederá indudablemente.
La W preguntaba a un experto español que tan mal le iría a nuestra sociedad con el aumento del 23,7% y él respondía que en España rondaba en 60%, sin sentir una inflación, mejorando el nivel de los habitantes y estabilizando la situación económica. Naturalmente, no fue bien recibida esa información, pues lo que se requería era ahondar el temor en Colombia.
Ya se ha planteado que sectores pequeños y medianos serán acompañados por el estado y habrá control de precios, conjugado con cifras de aumentos salariales en América Latina que no han provocado inflación ni crisis como los presidentes Correa, Morales, Lula, Kirchner, Obrador, entre otros, por lo cual cabe esperar con sabiduría, generosidad y bondad que la nación crezca.




