Según el mandatario local, aunque aún no se define el ajuste salarial para los servidores
públicos, el aumento del salario mínimo generará un incremento significativo en los costos de
construcción, encareciendo insumos, mano de obra y procesos administrativos. Esta situación
afectará de manera especial a la Vivienda de Interés Social (VIS), uno de los principales
mecanismos para garantizar techo propio a miles de familias.
Dificultad
Baquero advirtió que, de mantenerse esta tendencia, los precios de las VIS podrían elevarse
hasta 240 millones de pesos para apartamentos y 300 millones para viviendas unifamiliares,
cifras que superan la capacidad de endeudamiento de los sectores más vulnerables. “Las
viviendas de interés social terminarán con valores exagerados, alejando a las familias de la
posibilidad real de adquirir una casa propia”, señaló.
El alcalde también alertó que el alza salarial impactará las finanzas municipales, reduciendo el
margen presupuestal para apoyar programas de vivienda, subsidios y gestión de suelo.
Finalmente, cuestionó que el Gobierno nacional continúe disminuyendo los aportes a los entes
territoriales, mientras traslada nuevas responsabilidades, lo que pone en riesgo la
sostenibilidad de los proyectos habitacionales y el desarrollo urbano de ciudades como
Villavicencio.




