Tradiciones, conocimientos ancestrales y una profunda relación con el territorio hacen parte del patrimonio que las comunidades afrodescendientes han construido y preservado en la región.
La historia de Nariño también se encuentra en sus comunidades, en sus territorios y en los conocimientos que durante generaciones han pasado de padres a hijos. Entre esa riqueza cultural se encuentra el legado de las comunidades afrodescendientes, cuya presencia y aporte hacen parte fundamental de la identidad del departamento.
Su patrimonio no se limita a expresiones como la música, la gastronomía, las tradiciones y las manifestaciones culturales. También comprende una estrecha relación con la naturaleza y con los territorios que habitan, particularmente en zonas donde confluyen algunos de los ecosistemas de mayor riqueza ambiental de la región.
Los conocimientos ancestrales sobre los ciclos de la naturaleza, los recursos del territorio y las formas tradicionales de aprovechamiento hacen parte de una memoria colectiva que ha permitido conservar prácticas y saberes construidos durante generaciones.
Esta relación entre comunidad y territorio adquiere especial importancia en un departamento como Nariño, caracterizado por su diversidad de ecosistemas, desde las zonas andinas hasta la costa Pacífica. En estos espacios, las comunidades afrodescendientes han desarrollado formas propias de relacionarse con el entorno y de preservar parte de su patrimonio natural y cultural.
Reconocer este legado significa también comprender que la biodiversidad no puede separarse de la diversidad cultural. Los territorios no son solamente espacios físicos. Son lugares donde se construyen historias, conocimientos, formas de vida y relaciones comunitarias.
Por ello, la protección de los ecosistemas también requiere reconocer y valorar los saberes de las comunidades que históricamente han habitado y cuidado estos territorios.
En este propósito, Corponariño ha destacado la importancia de reconocer y valorar el legado de las comunidades afrodescendientes, promoviendo una mirada que vincule la protección de la biodiversidad con el reconocimiento de la diversidad cultural y de los conocimientos tradicionales presentes en el departamento.
La entidad ha resaltado que estos saberes y la relación de las comunidades con sus territorios constituyen un patrimonio que merece ser protegido y transmitido a las nuevas generaciones.
La conmemoración dedicada a las comunidades afrodescendientes representa así una oportunidad para poner en valor una historia que sigue viva y que continúa aportando a la construcción social, cultural y ambiental de Nariño.
Reconocer su legado es también reconocer la diversidad que nos define y entender que proteger el territorio significa proteger sus ecosistemas, sus culturas y las comunidades que han construido su historia en ellos.

