La investigación incluye sospechas sobre:
- manipulación del algoritmo de X para influir en el debate político en Francia;
- difusión de pornografía infantil;
- propagación de contenido negacionista;
- creación y circulación de “deepfakes” sexuales mediante Grok.
La Fiscalía de París abrió el proceso originalmente en 2025 y ahora pasó a fase judicial formal, lo que permite a jueces de instrucción ampliar medidas como citaciones, allanamientos y posibles órdenes judiciales.
También aparece mencionada Linda Yaccarino, quien habría sido incluida en las diligencias.
Según medios europeos, Musk no acudió a una citación voluntaria realizada por la justicia francesa y ha denunciado que la investigación tiene motivaciones políticas y afecta la libertad de expresión.
El caso se ha convertido en uno de los mayores choques recientes entre gobiernos europeos y grandes plataformas tecnológicas sobre regulación digital, algoritmos y responsabilidad de contenidos en redes sociales.




